INDIA

En el pasado mes de enero hemos recibido información sobre 78 incidentes que sucedido en la India. Entre los casos registrados había un asesinato, ocho casos de violencia física, seis casos de daños en propiedades de la iglesia y siete casos de expulsión forzosa de sus hogares.

En febrero hubo varios casos recientes de gran violencia. Uno de ellos tuvo lugar en la aldea de Tangguda, en el distrito de Malkangiri (Odisha), donde murió el bebé de una de las tres familias cristianas de la aldea. Las tres familias se reunieron para el funeral y siguieron adelante con su enterramiento. Los aldeanos se opusieron. Los cristianos, no obstante, les explicaron que enterrarían al bebé en su propia tierra; después llamaron al pastor y finalizaron el funeral.

Esa misma noche sobre las 22 horas, algunos aldeanos se presentaron de pronto en sus casas y atacaron a las familias cristianas. Muchos pudieron escapar, pero unos pocos resultaron gravemente heridos. Danga Madkam, de 45 años, tiene una pierna rota; Jaga Madkami, de 52 años, resultó gravemente herido, y Sabita Madkami, una adolescente de 14 años, resultó gravemente herida en la cabeza. Tenía sangre por todo el rostro y ropa. La policía ha registrado el caso y todos están en el hospital.

Cristiano herido tras el ataque a 3 familias cristianas por enterrar a un bebé en su propia tierra

Niño herido en el mismo ataque

FILIPINAS (SUR)

Puede que haya acabado hace tiempo el asedio en la ciudad de Marawi, pero el peligro que supone para la iglesia aún es palpable. De hecho, ha evolucionado a una forma más sutil de presión donde los trabajadores cristianos son obligados a poner freno a sus ministerios en un momento sumamente oportuno, cuando las comunidades maranao afectadas por la guerra están abiertas a oír el Evangelio.

Por ejemplo, el pastor Rey* nos ha hablado de los informes que ha recibido de que uno de los políticos de la ciudad de Marawi ha afirmado en contra de los trabajadores cristianos que están realizando operaciones de ayuda que estos lo hacen para “cristianizar a los maranaos”. El pastor Rey duda de que el alcalde dijera tal cosa, pero alguien está detrás de estos rumores. No obstante, no va a dejar que el miedo se apodere de él. Aún sigue viajando con frecuencia de la ciudad de Iligan a los sitios de evacuación en municipios vecinos, donde se están quedando los habitantes de Marawi.

Nos comentó que antes de salir de casa suele luchar consigo mismo sobre si seguir adelante o no con el viaje planeado, sabiendo que existe siempre la posibilidad de que nunca regrese a casa con vida. “Lo dejo todo en manos del Señor”, afirma, “le digo que demuestre a la gente que Él está conmigo permitiéndome volver bien y con vida junto a mi familia y junto a la comunidad”.

  • Oremos por todos los trabajadores cristianos en la ciudad de Iligan y en las zonas vecinas de Lanao. Oremos por su protección mientras siguen realizando su ministerio con los habitantes afectados, especialmente con los musulmanes maranaos. Oremos por provisión.
  • Oremos por los musulmanes que han recibido a Cristo a través del ministerio de estos trabajadores. Oremos para que crezcan en su nueva fe, incluso mientras buscan maneras de reconstruir sus vidas de la devastación que ha traído la guerra. Oremos por los trabajadores que están constantemente en contacto con ellos para sustentarlos en la fe. Oremos sobre todo por los que trabajan con los musulmanes, que se consideran los más eficaces para comunicarse con los maranaos, ya que pueden hablar con ellos en su lengua materna. No obstante, ellos mismos se enfrentan a difíciles retos con su propia familia.
  • Oremos por las iglesias en Iligan y otros lugares para que se unan para aprovechar esta oportunidad de mostrar el amor de Cristo hacia los musulmanes. Oremos para que los muros que han dividido estas iglesias todos estos años caigan finalmente y que los cristianos puedan empezar a trabajar juntos para llegar a los musulmanes.

MALASIA

El Tribunal federal emitió un juicio en el caso de los tres musulmanes convertidos y un malasio cristiano en Sarawak el pasado 27 de febrero. Los jueces decidieron unánimemente que los tribunales civiles no tienen jurisdicción para atender tales casos y, por lo tanto, deben presentarlo ante los tribunales islámicos para que juzguen si se les permitirá abandonar al islam.

Las redes sociales estallaron inmediatamente compartiendo que este era un día muy triste para Malasia. También se volvió viral un vídeo que mostraba al arzobispo católico Simon Poh siendo acosado delante del Tribunal federal en Kuching (Sarawak).

Poco después empezaron a llegar mensajes sobre Baru Bian, un político del partido opositor, el Partido de la Justicia Popular (PKR). Fue acusado de ser el responsable del movimiento evangélico para los musulmanes apóstatas en Sarawak. Su bufete de abogados ha estado ayudando a los cuatro musulmanes convertidos. Al día siguiente informó de que había estado recibiendo amenazas de muerte.

Oremos por la situación, ya que se está agravando cada vez más. Oremos para que no se deteriore y lleve a un enfrentamiento entre los musulmanes contra los cristianos, especialmente en vista de las próximas 14ª elecciones generales de este año.

Enlace en inglés a World Watch Monitor: https://www.worldwatchmonitor.org/2018/02/malaysian-federal-court-refuses-four-people-right-affirm-christian-identity/

KIRGUISTÁN

Sigamos orando por los creyentes del pueblo de Kajisay, en Kirguistán. La noche del 2 al 3 de enero unos musulmanes radicales locales prendieron fuego al edificio de una pequeña iglesia bautista. En estos dos meses los asistentes a la iglesia se han seguido reuniendo todos los domingos y han continuado alabando a Dios en un edificio quemado. Además, han estado teniendo grupos en hogares durante la semana. Uno de los miembros compartía lo siguiente: “El enemigo quería asustarnos con ese fuego, pero no funcionó. Los cristianos de Kajisay empezaron a congregarse para orar y alabar y para tener estudios bíblicos con más frecuencia que antes, aunque con un edificio quemado no se esté muy cómodo”. Asimismo, han empleado cada momento libre para ir y ayudar en las tareas de limpieza y renovación del edificio. Esta reconstrucción ha sido apoyada en parte por Puertas Abiertas. Los líderes de la iglesia escribieron lo siguiente en un correo electrónico: “Gracias a todos, queridos hermanos, por vuestro amor, cuidado y oraciones; lo hemos podido sentir todo este tiempo. Gracias por abrir vuestros corazones para ofrecer dinero y apoyarnos en nuestras dificultades, pues ha posibilitado la restauración de nuestra iglesia, además, de manera rápida. Casi hemos terminado y estamos muy contentos. ¡Que Dios os bendiga abundantemente!”

Las labores dentro del edificio ya han terminado y están esperando que llegue el buen tiempo para continuar con la restauración en el exterior. Sigamos orando por la finalización de las obras, por la seguridad y por el crecimiento de la congregación, así como por su crecimiento espiritual.