ASIA CENTRAL

La semana pasada nos informaron de que hubo un juicio contra once creyentes de trasfondo musulmán que habían sido arrestados por “reuniones religiosas ilegales” hace cerca de un mes durante una “boda interrumpida”. Todos fueron condenados a pagar multas elevadas (800 dólares) y otros tres creyentes a pagar 1300 dólares por literatura cristiana. Oremos por nuestros hermanos que ahora están bajo una gran presión y un fuerte control de las autoridades y que están siendo perseguidos por sus familiares musulmanes. Además, las multas son demasiado elevadas para ellos; algunos aún son estudiantes y no ganan lo suficiente para pagarlas. Oremos por los hermanos perseguidos, por su fe, por su situación espiritual y emocional y por su seguridad.

CAMERÚN

Abdias* (22) creció en una familia musulmana en el norte de Camerún. Era el orgullo de su distinguida familia musulmana hasta que en julio de 2016 tomó la decisión de seguir a Cristo. Su decisión le supuso lesiones físicas, la separación de su familia y la pérdida de sus pertenencias. Su familia no está dejando piedra sin remover buscándole, para hacer todo lo que esté en su poder para hacerle renunciar a Cristo.

Sus padres estaban muy orgullosos de Abdias cuando este decidió en 2004 convertirse en morabito (un eremita musulmán). Pero durante su formación, una vecina cristiana le habló constantemente de Cristo.

Al principio no le prestó mucha atención a su devoción por una Persona que él consideraba un simple profeta. Sin embargo, una noche tuvo un sueño en el que oyó una voz diciendo “Abdias, conoces a Jesús muy bien. Si no te arrepientes, irás al infierno”. Abdias se despertó con gran temor, temblando y sudando. Rápidamente fue a buscar a Fadi y pedirle que le contara más sobre Jesús.

Cuando sus padres se enteraron de que había aceptado a Cristo, se quedaron muy sorprendidos. Su madre corrió a verlo y estaba tan triste y avergonzada de su decisión que se desmayó. Su familia lo acusó de haberla hechizado y intentado matarla, pues era parte de una “secta”.

Abdias fue citado tres veces por su tío, el sultán de una de las poblaciones de la región del extremo norte. Durante esas reuniones le golpearon. La última vez que fue, su tío le dio una patada tan fuerte en el pecho que lo mandó al hospital. La familia de Abdias también le prohibió entrar en la casa de su madre. Confiscaron todas sus pertenencias y él sospecha que incluso trataron de envenenarlo. “Mi hermana me trajo una taza de leche y, antes de beberla, oré por ella. Cuando me acerqué la taza a los labios, cayó al suelo. Mi hermana se enfadó mucho y eso me hizo pensar que había envenenado la leche”.

Hicieron todo esto porque esperaban que accediera a su petición de regresar al islam. Pero estaba decidido a no ceder. No podían persuadirlo.

Hoy continúa siguiendo a Jesús, pero no puede tener comunión abiertamente con otros cristianos por miedo a ponerlos en peligro. La primera vez que intentó ir a la iglesia, su madre se enteró y envió a diversos jóvenes al pueblo para que lo buscaran en todas las iglesias.

Un hermano cristiano recibió a Abdias en su hogar, pero, como el apóstol Pablo, tuvo que huir por la noche cuando la situación se volvió más peligrosa. Ahora sigue escondiéndose mientras su familia continúa buscándolo, deseosos de cumplir con su obligación bajo el islam de hacer todo lo que esté en sus manos para hacerlo volver.

  • Oremos por la protección física de Abdias.
  • También pidamos al Señor que lo fortalezca durante este tiempo de persecución y que continúe creciendo en su fe en Jesucristo.
  • Oremos por la iglesia y los hermanos que se están esforzando por alentar y sustentar a Abdias. Oremos para que la sabiduría, provisión y la fortaleza del Señor los acompañe.

*Nombre cambiado por motivos de seguridad

TAYIKISTÁN

Oremos por el pasto tayiko detenido acusado falsamente de extremismo. Diversas iglesias de Tayikistán de una denominación están siendo registradas minuciosamente por la policía y los servicios de seguridad en los dos últimos meses. Las autoridades de la ciudad evidentemente están buscando un motivo para cerrar las iglesias y quitarles su registro oficial. Su jefe Mullah dijo en una de las reuniones mensuales de los líderes de la ciudad: “Esto es un país musulmán y una ciudad musulmana, pero tenemos ocho iglesias cristianas y una sola mezquita. Tenemos que hacer todo lo que podamos para cerrar todas las iglesias”. Tras esto, empezaron a realizar redadas y búsquedas en las iglesias. El pastor Bashir* de una de las iglesias fue arrestado. El lunes 3 de julio fue la primera jornada del juicio, que continuó el martes. El pastor Bashir está acusado de extremismo religioso; podría ser encarcelado por un largo período de tiempo. Oremos por el juicio, para que sea absuelto y puesto en libertad. Oremos por su familia, que está sufriendo un gran estrés por la situación. Oremos por su protección y consuelo. Oremos por las iglesias, para que no pierdan su estatus oficial. Oremos para que Dios los proteja.

SIRIA

Oremos por las familias sirias que se enfrentan a problemas de salud de uno o más de sus miembros en este tiempo de guerra. Como la familia de Bashar: dos de sus tres hijos necesitan medicamentos caros debido a un trastorno hormonal. El precio de la medicina para sus hijos de seis y ocho años es demasiado elevado para una familia de renta media. “No soy una persona perezosa”, nos cuenta, “trabajo dos turnos diarios completos. Me voy por la mañana y no regreso hasta tarde en la noche. Así que apenas veo a mis hijos”. Necesitan medicamentos importados que ahora mismo no están disponibles en Alepo. La alternativa local cuesta 75 000 libras sirias por hijo al mes, pero Bashar solo cobra 24 000 libras sirias al mes. Una de las iglesias locales está ahora mismo sosteniendo a la familia a través de la ayuda que reciben de Puertas Abiertas. Demos gracias a Dios por el hecho de que estos niños puedan crecer con normalidad con la medicina que necesitan.