SIRIA

Muchas personas mayores se han tenido que quedar en la ciudad de Alepo, cuando numerosos ciudadanos más jóvenes han huido de la ciudad o incluso del país. Mariette es una viuda que vive en Alepo con su hermana mayor. Pese a la situación de escasa seguridad, asedio y guerra que experimenta la ciudad en estos últimos seis años, ellas se han quedado allí. Ambas reciben un paquete de comida mensual por parte de una de las iglesias de Alepo con la que colaboramos. Además de esta ayuda, Mariette recibe calzado especial porque tiene un defecto en un pie. Oremos por las personas mayores en Alepo, que se encuentran bastante solos, ya que muchos de sus familiares han abandonado la ciudad o el país.

BANGLADESH

La situación de inundación en Bangladesh está empeorando, después de las lluvias torrenciales de las dos últimas semanas que han provocado que los niveles de agua de diversos ríos hayan desbordado las riberas, lo que ha causado inundaciones en diez distritos: Sylhet, Sirajganj, Jamalpur, Nilphamari, Kurigram, Gaibandha, Pabna, Bogra, Lalmonirhatand Cox's-bazar.

Todos los aldeanos (incluidos los de trasfondo musulmán e hindú) de estas zonas están inmovilizados, lo que ha dejado a 200 000 personas desamparadas y enfrentándose a la escasez de agua potable, saneamiento, alimento y refugio. El pastor Jagodish Ray informó de lo siguiente: “Muchos creyentes que viven en estas aldeas también están desamparados y necesitan ayuda. Necesitamos extender nuestra asistencia urgentemente para ayudarlos”.

Oremos:

  • Para que Dios consuele a Sus hijos durante este tiempo de sufrimiento.
  • Para que las iglesias locales y organizaciones humanitarias proporcionen a estas víctimas la ayuda necesaria a tiempo para poder salvar sus vidas.
  • Y para que los creyentes se mantengan fieles a Dios, ya que en este tiempo de sufrimiento vendrán muchas tentaciones.

Enlaces de informes de prensa (en inglés):http://en.prothom-alo.com/bangladesh/news/153355/Fresh-areas-in-6-northern-dists-flooded 

http://en.prothom-alo.com/environment/news/152729/Diseases-break-out-in-flood-hit-Sylhet 

FILIPINAS

Khalil*, un trabajador de Puertas Abiertas, ha visitado recientemente las afueras de la ciudad de Marawi para obtener novedades de nuestros colaboradores. Él y otro miembro del equipo también fueron a los centros de evacuación para conocer a los creyentes desplazados. Marawi es el centro del asedio entre el gobierno filipino y el grupo Maute (ISIS), que tiene lugar desde hace más un mes.

“Los suministros de socorro que proveyó PA a través de nuestro pastor colaborador ya han sido distribuidos. Pero, según el pastor, la ayuda que dimos tan solo durará unos tres o cinco días. Además de los bienes también les ofrecimos ayuda financiera a través del pastor que está tratando con las personas de trasfondo musulmán para que compren kamote (batata) o cualquier otro producto para comer”, dice Khalil.

Como siempre, compartir el evangelio es peligroso y debe tratarse con gran cuidado, especialmente en el contexto musulmán. Hace unos días se encontraron Biblias traducidas al maranao en los paquetes de ayuda en algunos centros de evacuación, lo que causó un revuelo entre la comunidad islámica y los defensores de la paz. Las Biblias iban acompañadas de productos de higiene como champú, jabón de baño y dentífrico. La portada rezaba “Su Sindaw” o “La Luz”. Se distribuyeron a alrededor de 300 familias por otra ONG cristiana. A los musulmanes locales el acto les pareció atroz y una ofensa a sus sensibilidades, y algunos llegaron tan lejos como para querer quemar las Biblias.

Pese a la tensa situación, Khalil fue a visitar a los creyentes de los campos de evacuación. Según su experiencia, llegar a estos centros es tan difícil como llegar a Marawi. Son sitios con estrictas exigencias, pero damos gracias a Dios de que él y su acompañante pudieran llegar.

“En el primer campo, una pareja nos dijo que no han estado recibiendo artículos de socorro de manera constante desde que el gobierno de la Región Autónoma en Mindanao Musulmán tomó el control de la gestión de los centros de evacuación de manos del gobierno de la ciudad de Iligan. Una vez pasaron unos seis días sin recibir nuevos suministros de alimentos y otras donaciones”.

Continúa: “Algunos de los evacuados también están vendiendo los artículos de socorro que reciben para poder comprar pescado y verduras frescas. Dicen que algunos están enfermando por el  tinapa (pescado seco), los productos enlatados y los fideos instantáneos que reciben. Otros informan que el tipo de arroz que han recibido tiene mal olor. Una mujer cristiana explicaba que antes del asedio no tomaba medicina ni iba al centro de salud, pero que en el centro de evacuación, ha estado acudiendo a la clínica prácticamente a diario. El pastor de la iglesia colaboradora sufre artritis porque su familia no prepara ninguna otra comida que no sea parte de los alimentos que están recibiendo. Pero afirma que es en parte debido a que no se estaba disciplinando a sí mismo. Ni él ni su familia se están quedando en el centro de evacuación”.

Oremos:

  • Por la gente de Marawi. Oremos para que la paz del Señor los cubra pese al caos de su alrededor.
  • Por la ONG que colabora con nosotros, cuyo nombre ocultamos por motivos de seguridad. Están física y emocionalmente agotados por cómo han estado respondiendo a la crisis estas últimas cuatro semanas. Oremos también por los grupos que están ayudando con la asistencia.
  • Para que finalice el conflicto. Puede que el ejército de Filipinas haya subestimado la fuerza del campo de ISIS. Oremos para que la mano de Dios intervenga y para que la lucha llegue a su fin.

ASIA CENTRAL

Oremos por el grupo de misioneros perseguidos en uno de los países de Asia Central. Fueron a otro distrito del país para aumentar su difusión y fueron arrestados allí. Aún no tenemos contacto con ellos, por lo que no sabemos cuánta gente había en el grupo. El dirigente pudo enviar SMS antes de que le confiscaran el móvil de que habían sido multados con 60 dólares cada uno. Es todo lo que sabemos por ahora. Oremos por el grupo de misioneros, por su protección, por la posibilidad de volver a casa, por sus familias y para tener noticias sobre ellos.