MARAWI (FILIPINAS)

Se han encontrado los cuerpos de nueve civiles cristianos con las muñecas atadas y los cuerpos acribillados a tiros en una zona de césped en la ciudad de Marawi el pasado martes 23 de mayo. Las víctimas fueron presuntamente asesinadas por el grupo Maute cuando pasaban el puesto de control instalado por los terroristas.

El reportaje de Jun Veneración en “24 Oras” de GMA News (en filipino) del miércoles de la semana pasado afirmaba que los vecinos vieron a las nueve víctimas en la zona de césped en Sitio Moncado, en el pueblo de Kadilingan. Las víctimas iban en un camión cuando pasaron el puesto de control instalado por Maute en la zona. Según la información recopilada por los soldados, el grupo terrorista obligó a las víctimas a salir del camión, los ató y los condujo hacia una zona de césped, donde les dispararon. Algunas víctimas han quedado prácticamente irreconocibles debido a la gravedad de las heridas provocadas por los disparos. Fueron los vecinos los que han afirmado que las víctimas eran cristianas.

Mientras tanto, han llegado nuevas tropas a la ciudad de Marawi para perseguir a los miembros de Maute, incluyendo nuevos refuerzos de la elite militar. Hay, además, una estricta vigilancia en los puestos de control a la entrada y salida de la ciudad para garantizar que no puedan escapar ni entrar más terroristas.

Además de civiles, han muerto cinco soldados y agentes de policía desde que comenzó el ataque en Marawi el martes de la semana pasada por la tarde. Entre los fallecidos se encuentra un joven oficial militar y dos conductores de ambulancia. Algunos civiles también han sido presuntamente secuestrados por el grupo Maute, incluido un sacerdote, el padre Chito Suganob, y 15 feligreses que estaban haciendo novenas el pasado martes 23 de mayo por la noche.

El gobernador de la RAMM Mujiv Hataman declaró, basándose en la información que había recopilado, que las fuerzas en la ciudad de Marawi están conformadas por las fuerzas conjuntas de Abu Sayyaf, Maute, los Combatientes de la Libertad Islámico de Bangsamoro y otros grupos terroristas de Mindanao.

MALASIA

El pasado martes 23 de mayo se cumplieron los 100 días desde la desaparición del pastor Raymond Koh, que fue secuestrado cerca de su casa en Petaling Jaya, en el oeste de Malasia, el 13 de febrero. Las investigaciones de la policía sobre su paradero han sido frustrantes para la familia, ya que se están centrando más en sus presuntas actividades criminales de intentar convertir a adolescentes musulmanes al cristianismo en el estado norteño de Perlis. Las leyes de Malasia prohíben el proselitismo de musulmanes.

La esposa de Raymond, Susanna Liew, dijo: “Pese a la especulación publica y la desconfianza contra las autoridades, hasta el 6 de abril seguí pidiendo a los malayos que dejaran espacio a la policía para que realizara sus investigaciones. Sin embargo, confiar en ellos ha sido en vano. Quedé asombrada y decepcionada cuando leí las palabras del Inspector General de Policía que recogió Berita Harian (un periódico local). ¿La víctima está siendo investigada? ¿Cómo les va a ayudar eso a encontrarlo y llevar a sus secuestradores ante la justicia?”

Más adelante, diversos grupos de la sociedad civil formaron un Grupo de Acción Ciudadana contra la Desaparición Forzada para buscar ayuda internacional y presionar así al gobierno malayo para dar respuestas a la desaparición de Raymond y otras tres personas: el pastor de trasfondo musulmán Hilmy Nor y su esposa, Ruth, junto al activista social Amir Che Mat, que desaparecieron en estos últimos seis meses.

Recientemente se ha organizado una reunión de oración para recordar los 100 días de la desaparición de Raymond Koh. Un amigo cercano a la familia explicó: “Estamos intentado asimilar el hecho de que posiblemente esté muerto. La familia me ha dicho que en sus corazones mantienen la esperanza de que siga vivo. Pero en sus mentes han llegado a aceptar que está con el Señor, feliz y gozoso”.

Susanna también afirmó que “Durante todo este proceso he recibido mucho apoyo por parte de cristianos y no creyentes. Muchos son los que preguntan a la gente en las vigilias por Raymond que por qué oran por alguien a quien no conocen. A lo que responden que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro reciba honra, todos los miembros con él se gozan. Eso es el amor cristiano”.

Oremos:

1.    Para que Koh, Hilmy, Ruth y Amir sean liberados y devueltos a sus familias.

2.    Por la protección de su familia mientras continúan buscando respuestas a la desaparición de Koh a través de grupos activistas, locales e internacionales.

3.    Para que la paz guarde los corazones y mentes de su esposa, Susanna, y sus hijos, Jonathan, Esther y Elizabeth. Que Dios derrame Su amor y les dé la gracia necesaria para cada situación.

Tras llegar a los 100 días, algunos líderes cristianos se han unido y han publicado una oración pastoral para buscar apoyo y justicia para Raymond Koh. Puedes mostrar tu apoyo firmando en http://tinyurl.com/justice4raykoh (en inglés). La página web permanecerá abierta hasta el 22 de junio de 2017.

INDONESIA

Los indonesios sufrieron otra conmoción en la tarde del 24 de mayo cuando dos terroristas suicidas hicieron estallar sus bombas frente a un aseo en la terminal de autobuses de Kampung Melayu, al este de Yakarta. La explosión acabó con la vida de tres agentes de policía e hirió a diez transeúntes.

El portavoz de la policía nacional Setyo Warsito declaró que los terroristas son presuntos miembros de un grupo terrorista llamado Jamaah Ansyar Daulah, que se sabe que están relacionados con el ISIS y que fueron los responsables de otro ataque en Yakarta el pasado 4 de enero. La policía investiga actualmente si este atentado guarda alguna conexión con los recientes ataques en Manchester (Reino Unido) y Marawi (sur de Filipinas).

“Acabemos con toda incitación al odio y violencia los unos contra los otros porque solo causa más problemas. Debemos permanecer unidos para luchar contra estos terroristas”, afirmó Jerry Sumampow, portavoz de la Asociación de Iglesias de Indonesia.

La zona donde detonaron las bombas estaba plagada de partes de cuerpos esparcidas por todas partes, además de pedazos de cristal de ventanas rotas. También había salpicaduras de sangre cubriendo el suelo y los muros.

“Tan solo puedo decir que los terroristas son extremadamente despiadados. ¿Cómo pueden hacer algo así?”, observó Yamin, un conserje, mientras barría los trozos de cristal del lugar del atentado. Pretty, otro trabajador de la terminal de autobuses, añadió: “No me siento intimidado porque no estaba aquí. Pero mis amigos todavía sufren conmoción. Lo vieron todo y no han podido dormir estos últimos dos días”.

·         Oremos para que la paz de Dios reine en Yakarta y en otros lugares de Indonesia. Aunque se sabe que las redes terroristas se encuentran debilitadas últimamente, los expertos temen que haya nuevos ataques, ya que los terroristas quieren dar a conocer su existencia ante todos.

·         Oremos por los cristianos y los musulmanes moderados para que lideren el camino en la lucha contra la incitación al odio y la violencia.

·         Oremos para que la iglesia sea más activa y valiente a la hora de compartir el Evangelio a los musulmanes, incluso con los terroristas, ya que el amor de Cristo es lo único que los convencerá para dejar las bombas.

Fuentes: Puertas Abiertas, BBC, Kompas

CHAD

Oremos por Douma, un joven de 16 años cuya familia musulmana quiere acabar con su vida por convertirse al cristianismo.

Douma, de la aldea de Bol, en el sudoeste de Chad, cerca de un lago, se convirtió en marzo del año pasado. Sabía lo peligrosa que era su decisión y había conseguido ocultar su fe a su familia durante más de seis meses. Sin embargo, su padre empezó a sospechar cuando Douma dejó de asistir a la mezquita. En diciembre, el hermano menor de Douma oyó que este planeaba ir a la iglesia al domingo siguiente y se lo comunicó a su padre.

Al día siguiente, el padre de Douma lo confrontó y registró su habitación. Al encontrar un Nuevo Testamento así como algunas libretas de oración, agarró a Douma por el cuello y pretendía golpearle con un alfanje, pero el joven consiguió escapar. “Fue una experiencia increíble. Nunca imaginé que llegaría un día en que mi padre quisiera matarme. Pero eso no fue nada comparado con lo que mi padre estaba intentando obligarme a hacer: negar mi fe en Jesucristo”.

Douma se refugió con un amigo cristiano que, junto con la ayuda de otros cristianos, logró ponerlo a salvo fuera de Bol. “Su padre ha destruido su ropa, los libros y todo lo demás y lo ha repudiado. También hemos sabido que sus padres y otros parientes lo han estado buscando por todas partes en Bol con cuchillos, palos y alfanjes. Todavía andan tras él”, comenta un líder de la iglesia.

Pese a todos estos problemas, Douma está decidido a continuar siguiendo a Cristo.

  • Oremos para que el Señor fortalezca el corazón de Douma y lo ayude a soportar la persecución y las pruebas a las que se enfrenta.
  • Oremos por sabiduría para aquellos que disciplinan a Douma y para que el joven crezca en su conocimiento de Cristo.
  • Oremos para que el Señor provea al joven. Oremos para que el Cuerpo de Cristo lo apoye y se convierta en su nueva familia.
  • Oremos también para que no germine en él rencor hacia su padre, sino la gracia para perdonar, amar y hacerles bien.
  • Oremos por la protección de Douma, ya que su padre sigue buscándolo.