Al parecer el grupo extremista islámico 3R liderado por Sidiki Abass, convocó una reunión de los habitantes y luego abrió fuego contra todos los asistentes. La masacre tuvo lugar en varias aldeas cercanas a la ciudad de Paoua, no lejos de la frontera con Chad.

Aunque no sabemos cómo estas noticias afectan de forma directa a los cristianos de la zona, las masacres han ocurrido justo una semana después de conocer la noticia de la monja franco-española asesinada también en la República Centroafricana.

El país lleva sumido desde finales del 2013 en una crisis humanitaria de gran envergadura en la que los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales, la misión de la ONU en el país y las milicias extremistas islámicas han dejado cifras de más de 690.000 desplazados internos y otros 540.000 en países vecinos. En el país hay un total de 2.5 millones de personas que necesitan ayuda humanitaria. La falta de protección para los trabajadores de las ONGs imposibilita en gran manera que la ayuda necesaria pueda ser distribuida.

Estos ataques han sido la mayor pérdida de vidas desde que el gobierno y 14 milicias firmaron un acuerdo de paz en febrero. Sidiki Abass fue nombrado uno de los tres “asesores militares especiales” del primer ministro, encargado de establecer las unidades combinadas. Ahora el líder militar esta siendo presionado para arrestar a los perpetradores de la tragedia. El grupo 3R (Retorno, Recuperación y Reconciliación) dominado por la ideología musulmana, afirma luchar por los intereses de los Fulani.

Puertas Abiertas está realizando un llamado global a la oración por las personas que han sufrido pérdidas en estos ataques. Pedimos a las autoridades de República Centroafricana que investiguen rápidamente el ataque y lleven a los responsables ante la justicia. También pedimos a las Naciones Unidas que hagan todo lo que esté en su mano para evitar nuevos actos de violencia. Instamos a la comunidad internacional a que utilice su influencia para asegurar que se mantenga el impulso hacia la paz y que todas las partes cumplan el Acuerdo de Paz firmado en febrero de este año.