Amina, Madina y Zarif*, hijos de un matrimonio cristiano de origen musulmán, acudieron a un campamento de jóvenes donde aceptaron a Jesucristo en sus corazones. El campamento estaba destinado específicamente a jóvenes criados en familias donde los padres son sordos, un grupo contra el cuál se cometen multitud de injusticias en Uzbekistán. Todas ellas justificadas por el islam y sus enseñanzas. Debido a esto, varias misiones y organizaciones cristianas trabajan estrechamente con las personas sordas de Uzbekistán y sus familias.

Cuando los adolescentes volvieron del campamento y su tío se enteró del paso de fe que habían tomado, los tres jóvenes fueron golpeados de forma violenta. Los tres sufrieron heridas graves, especialmente Zarif, que pasó más de una semana para recuperarse de las secuelas que había recibido.

Los padres, que estaban presentes durante el ataque, no pudieron hacer nada para detener al familiar durante el incidente. Esto se debe en gran parte a la opresión y al miedo al que están sometidas las personas sordas en este país de Asia Central y que, en este caso en particular, impidió que los padres se enfrentaran a él.

Las creencias populares de la sociedad uzbeka muestran a las personas con este tipo de discapacidades como gente maldecidas por Alá. Para las propias familias es una vergüenza que uno de los miembros sea sordo y la sociedad en general los discrimina y rechaza. En el caso de esta familia explica el porqué de que el tío actuara de esta manera, a pesar de que los padres de los adolescentes no solo les habían permitido ir, sino que además estaban contentos y orgullosos de que fueran cristianos. Como en esta y tantas otras familias en Uzbekistán, son los familiares que profesan el islam y que no tienen ningún tipo de discapacidad los que toman las decisiones y tienen el poder sobre familiares que no solo pertenecen a una religión poco aceptada como el cristianismo, sino que además tienen algún tipo de discapacidad.

Zarif, Madina, Amina y sus padres necesitan nuestras oraciones. Todos ellos continúan en peligro de volver a ser golpeados de forma brutal por este o cualquier otro familiar cercano que no acepte su renuncia al islam y su decisión de seguir a Jesús.

*Seudónimos utilizados por seguridad