Los tres líderes fueron condenados por orar con la imposición de manos y por la práctica de la oración en otros idiomas, acciones que supuestamente causaron "graves daños a de salud" en algunos feligreses. Según fuentes cercanas a los pastores, varias personas que testificaron en el juicio dieron falso testimonio contra Maximov y Zaikin. Como resultado de esto, Maxim Maximov fue condenado a 5 años de prisión con confiscación de todos los bienes junto con su mujer Larisa Maximova y Sergei Zaikin (otro de los pastores) ambos también condenados a 4 años de prisión con la misma sentencia de confiscación de bienes. La segunda parte de la sentencia se haría efectiva mediante la confiscación de dos edificios en el centro de Almaty que pertenecen a la iglesia de los detenidos. La sentencia aún no ha entrado en vigor, aunque se estima que lo hará en los próximos días. Los tres líderes religiosos decidieron apelar y recurrir la sentencia.

Según cuentan los propios acusados, ninguno de ellos se esperaba las acusaciones, especialmente Larisa que de un tiempo a esta parte se había estado dedicando a sus hijos en casa. Todos ellos son fieles servidores de la iglesia y abrían sus casas y sus corazones a los miembros de la iglesia. El que en el juicio una de estas personas testificara en su contra ha sido una noticia que los ha dejado en shock.