Desde su arresto en 2014, Qaisar y Amoon Ayub han estado detenidos en la cárcel de distrito de Jhelum, en la provincia de Punjab, 200 kilómetros al norte de Lahore, por publicar supuestamente"material irrespetuoso" en su sitio web, según AsiaNews.

Por razones de seguridad, ambos siguieron en prisión hasta el anuncio este 13 de diciembre de su sentencia de muerte por el juez Javed Iqbal Bosal del distrito de Talagang Jhelum.

Los sucesos se remontan a 2011, cuando Qaisar, tras una pelea en su oficina, empezó a recibir amenazas de muerte y los hermanos tuvieron que huir del país. Fueron arrestados por blasfemia a su regreso cuatro años más tarde. Qaisar asegura que cerró su sitio web en 2009, pero que un amigo musulmán consiguió volver a poner en la red el sitio web mientras lo mantenía a nombre de Qaisar.

Los defensores de los dos hermanos han dicho que planean apelar la sentencia, llevándola al Tribunal Superior de Lahore. "En este caso, el juez de primera instancia no aplicó su criterio judicial y condenó al acusado de manera muy puntual", dijo el centro de asesores jurídicos (con base en Reino Unido) que han tomado el caso de estos dos hermanos. "Esta es una situación muy desafortunada", dijo Nasir Saeed, director del centro. "Debido a las amenazas de los que tienen una línea dura, los tribunales inferiores pasan su responsabilidad al tribunal superior y luego se tarda años en probar que el acusado es inocente".

"Hemos visto esto en el reciente caso de Asia Bibi, que también fue condenada por el tribunal inferior y tardó años en llegar a la Corte Suprema para obtener justicia. Me temo que ahora Qasir y Amoon tendrán que esperar años para ver justicia", recalca Nasir Saeed.

Fuente: World Watch Monitor