Según han informado nuestros amigos de Middle East Concern, Andrew Brunson tiene la siguiente audiencia ante la corte el 12 de octubre, donde responderá a los cargos relacionados con espionaje. Andrew se enfrenta a cargos relacionados con terrorismo así como con espionaje que podrían resultar en una sentencia de 35 años de prisión. El proceso se basa en “pruebas” presentada por testigos secretos que acusan a Andrew de tener nexos con la organización FETO (a la que se culpa del intento de golpe de 2016) y con la PKK, una organización insurgente kurda.

Al principio se tenía la esperanza de que Andrew fuera liberado durante la audiencia previa del 18 de julio, pero el juez ordenó que continuara detenido. Sin embargo, después de un clamor internacional, el 25 de julio la 2ª Corte Criminal de Izmir dictaminó que Andrew podía ser liberado de prisión y mantenido bajo arresto domiciliario.

La detención de Andrew continúa siendo uno de varios problemas en la relación entre Estados Unidos y Turquía y Estados Unidos ha apelado en múltiples ocasiones por la liberación de Andrew. En respuesta al caso de Andrew, Estados Unidos ha impuesto sanciones contra Turquía, las cuales han tenido un serio impacto sobre la economía turca – la lira turca ha perdido aproximadamente el 40 % de su valor durante este año.

El 2 de octubre el abogado de Andrew, Ismail Cem Halavurt, llevó el caso de Andrew ante la Corte Constitucional. Se espera que la Corte Suprema rechace las denuncias ficticias en contra de Andrew y que dictamine su liberación del arresto domiciliario.

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha afirmado ante la audiencia internacional que el caso de Andrew está en manos del poder judicial independiente, pero previamente había indicado su disposición a liberar a Andrew como parte de un acuerdo de intercambio. En su reciente comparecencia ante el parlamento para el nuevo año legislativo, el presidente describió a Andrew como “un pastor que es juzgado por sus oscuros nexos con grupos terroristas”. No obstante, observadores independientes señalan la naturaleza política del caso.

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Además, esta semana también oramos por...

CAMPAÑA DE ORACIÓN POR SIRIA E IRAK

Oremos por los cristianos de la capital iraquí de Bagdad. Debido a la frecuencia con la que se suceden los ataques terroristas tanto en la ciudad como en sus alrededores, diariamente los civiles corren el riesgo de acabar muertos o heridos de manera aleatoria. Oremos también por las diferentes denominaciones de la iglesia en la ciudad, para que estén unidas, se apoyen mutuamente y muestren su aceptación.

CAMPAÑA DE ORACIÓN POR LA INDIA

Oremos por las 15 familias en la zona central de la India que hace poco han sido socialmente boicoteadas por la gente de su aldea, de mayoría hindú.

“Los grupos extremistas hindúes le han lavado el cerebro a los aldeanos, ya que los visitan a menudo y difunden mentiras sobre los cristianos”, nos informa un colaborador local. “El comité local ha decidido no permitir a los cristianos ni tan siquiera coger agua potable del pozo público. A ningún aldeano se le permite hablar con un cristiano, pues reciben una multa”.

Estos creyentes también viven bajo la constante amenaza de los extremistas hindúes u otros aldeanos extremistas que continúan advirtiéndoles que podrían darles una paliza o incluso matarlos si siguen practicando su fe cristiana.

Según han informado los colaboradores de Puertas Abiertas, ha habido más de 50 casos de boicot social en la primera mitad del año 2018, que ha afectado a 730 personas. Muchas de ellas son frecuentemente víctimas de agresiones físicas o son obligados a abandonar sus hogares para estar a salvo.

ORAMOS POR LAS VÍCTIMAS DEL TERREMOTO EN INDONESIA

Las víctimas del terremoto de magnitud 7,5 y del tsunami del pasado 28 de septiembre en Palu y Donggala (Indonesia). Por ahora, la cifra de fallecidos se eleva a 1.571 personas y más de 70 000 personas han huido de sus hogares y se han refugiado en 141 campamentos. La mayoría de las víctimas aún tiene problemas para recibir ayuda por parte del gobierno. El equipo de Puertas Abiertas ha encontrado un grupo de cristianos entre las víctimas, ya que una de las zonas más afectadas es de población cristiana, y ha distribuido ayuda entre las iglesias.