La violencia que se viene dando en Nigeria durante los últimos tiempos no ha dejado indiferente a la sociedad en general. Tanto ha sido la repercusión de estos acontecimientos que se ha ideado la campaña “Detengamos los asesinatos en el norte de Kaduna”.

Esta campaña está formada por una serie de cortometrajes protagonizados por actores, actrices, músicos y directores de cine. El objetivo es crear conciencia sobre esta problemática y presionar al gobierno para que actúe de forma decisiva.

El cantante Nigeriano Joel Amadi, que forma parte de esta de campaña, perdió a su padre en uno de los ataques llevados a cabo por los militantes Fulani el pasado 24 julio. Los atacantes asesinaron al menos 10 personas, incluyendo a un pastor cristiano, además de intentar quemar una iglesia.

Según Puertas Abiertas los ataques Fulani en el norte de Nigeria han causado la muerte de más de 3.500 cristianos desde enero del 2016 a junio de 2020.

Esta crisis está causada en parte por factores socioeconómicos y culturales, sin embargo, existe una agenda oculta por parte del islamismo radical, que utiliza los elementos más radicales de este conflicto para hacer avanzar el islam en la región.

Varios grupos islamistas radicales han encontrado la oportunidad en estos enfrentamientos para imponer la ideología radical islámica en la zona, un plan que coloca en una posición de evidente vulnerabilidad a los cristianos de sus zonas de actuación.

A pesar de la gran cantidad de agentes involucrados en esta crisis tan compleja, para muchos la responsabilidad última recae sobre el gobierno federal de Nigeria.

“La falta de acción del gobierno ante los hechos, lleva a que la violencia continúe con impunidad y siga permitiendo a los agresores a asesinar a aquellos más vulnerables, como ancianos, mujeres y niños”.