Lovely vive en Odisha, un estado del noroeste de India. Su casa fue destruida durante los disturbios de 2008 que dejaron 1.400 familias cristianas sin casas; muchos todavía siguen viviendo en chabolas en condiciones antihigiénicas.

“No puedo creerme lo bonita que es mi casa”, dice Lovely. “En antigua casa no podíamos dormir tranquilos porque no tenía puerta. Ahora nos sentimos seguros.”

Jayanti también tiene casa nueva. “Me quemaron mi casa y todo lo que tenía, pero Dios me ha restaurado. Dios me ha dado una casa nueva por medio de Puertas Abiertas.” También se le dieron cinco cabras. Su marido murió de malaria por lo que tiene que cuidar de sus dos hijos. Estas cabras le permitirán ganarse la vida. Jayanti también asiste a uno de los grupos de oración iniciados por Puertas Abiertas. “Compartimos nuestros problemas y oramos por muchas cosas. Nos transmite paz y nos ayuda a crecer en nuestra fe.”

Escribir y leer

Los cristianos se enfrentan a la discriminación y a los ataques por parte de los hindúes. A menudo les boicotean, dejándole sin medios para mantenerse. Cuando consiguen trabajando, abusan de ellos, ya que la mayoría son analfabetos y no saben hacer cálculos básicos.

“Nuestra vida es muy dura. Solo hay dos familias cristianas en nuestro pueblo, así que estamos discriminados por el resto del pueblo,” dice Vishnu. Pero la vida de muchos cristianos de Odisha, está cambiando gracias a vuestro apoyo tan generoso. Vishnu y su mujer se encuentran entre los 300 adultos que asisten a las clases de educación de Puertas Abiertas.

“¡Estoy tan contento de que mi mujer y yo estemos aprendiendo a leer y a escribir!”, dice Vishnu.

Plantar y cosechar

La agricultura puede ser una buena fuente de ingresos, pero no para quienes no son dueños de la tierra. Puertas Abiertas ha ayudado a la comunidad Badabanga a alquilar tierra, además les ha provisto de las herramientas necesarias, semillas y fertilizante, consiguiendo así una buena cosecha. “Hemos plantado tomates, coliflores, berenjenas y otras verduras,” dice Sanura. “Hemos sido bendecidos y nuestra situación económica ha mejorado considerablemente.”

A algunas mujeres que han demostrado potencial de liderazgo también se les ha provisto de los medios para proveer para sus familias. “Puertas Abiertas me ha dado una máquina de coser, ahora puedo coser ropa y ganarme dinero para mantener a mi familia,” dice Martha Digal.

Salvando distancias

Los niños de familias cristianas son discriminados en los colegios públicos, lo cual mantiene el círculo de analfabetismo y pobreza. Así que para ayudarles en sus estudios, más de 500 niños también asisten al programa Bridge School. “El gobierno sí nos provee educación gratuita, pero son los maestros que discriminan,” dice Mama (14). “Vengo a estudiar al Bridge School de Puertas Abiertas dos o tres horas al días, y ha sido un cambio total para mis estudios”.

Los cristianos de Odisha continúan enfrentándose a muchos retos; sus actividades están vigiladas por rebeldes maoístas y las infraestructuras de algunos pueblos son pésimos. Pero gracias al apoyo de cada uno de vosotros por medio de la oración y de los donativos, hemos podido estar al su lado y dejarles saber que aunque son perseguidos, no están abandonados. Pitabasa de Badabanda dice: “Dios ha enviado a Puertas Abiertas a nuestro pueblo para guiarnos y para ayudarnos y ponernos en pie.”

El domingo 11 de junio, George Karidhimba Muriki de 25 años, fue asesinado de varios disparos en el complejo escolar en Mombasa, Kenia, donde la iglesia Mvita Maximum Revival se reúne para adorar. No está confirmado que ocurrió exactamente antes de que George diera su último respiro, pero por la información recibido a desde Mombasa parece que la muerte de George puede haber prevenido que muchos más hubieran corrido la misma suerte.

Fuentes de Mombasa han informado que George salió de la iglesia hacia una puerta lateral del complejo. Fue entonces cuando se encontró con los dos agresores que se acercaban a la congregación con la clara intención de atacar a la congregación. Usaron la puerta lateral para esquivar a la policía que guardaba la puerta principal.

Parece que se asustaron y mataron a George. La congregación escuchó los dispararon y corrió a la escena donde encontraron el cuerpo sin vida de George. Según testigos, vieron a dos hombres marcharse corriendo en motor.

Fue después que la congregación se dio cuenta de que eran a ellos, y no George concretamente, a quien querían matar. ¡Quién sabe cuántos de ellos han podido salvar sus vidas porque George apareció cuando lo hizo!

Todavía se desconoce el motivo de este ataque. Desde hace algún tiempo antes del ataque, la congregación notó que las cosas no estaban como deberían estar. George estaba seguro de que le seguían. Dos semanas antes del suceso el líder de la iglesia, pastor Martin Ng´olwa, también recibió llamadas de un desconocido que quería concertar una cita. No le pareció raro, ya que se reúne con mucha gente de esa forma. La persona le pidió que le llamara en cuanto llegara al punto de encuentro, pero cuando Martin lo hizo, le colgó la llamada.

Según fuentes locales, está claro que querían identificarle.

Los cristianos que viven y adoran en la zona musulmana de Majengo se enfrentan a diario con el acoso y las amenazas. Otra congregación pequeña que usaba este complejo para reunirse, decidió dejar de hacerlo por la inseguridad sufrida. El colegio también está cerca de la iglesia Salvation Army que había sido incendiado dos veces por una turba de musulmanes.

George procedía del sur de Kenia, de Meru. Dividía su tiempo entre sus estudios en la universidad, llevando su propio negocio y como secretario de la iglesia Mvita Maximun Revival. Estaba soltero y era una gran ayuda para Martin, su buen amigo y pastor de la iglesia pequeña.

Ora por todas las personas afectadas por este crimen, que el Señor les ayude y consuele.