“La visita al hospital fue buena. He visitado 15 de las víctimas, de entre ellas, dos son mis amigos. Tristemente uno de ellos murió esta mañana, la metralla había llegado a su cerebro. Tres de los dedos de los pies de mi otro amigo han tenido que ser amputados, pero se recupera favorablemente”. Cuando Hadassah es preguntada sobre las motivaciones tras el atentado, ella responde:

"No son rencores ni odio entre cristianos y musulmanes. En mi experiencia personal a través de mi trabajo, he visto cómo cristianos y musulmanes se respetaban unos a otros, mostrando amor y paz para vivir juntos. Pero creo que la intención del bombardeo es provocar que tanto unos como otros se odien entre sí, y sé que hay un genio que está en el poder que los lleva a cometer tales actos malvados".

En las visitas a la zona, Puertas Abiertas ha podido ofrecer ayuda económica a algunas familias, aparte de asistir a un niño con estrés postraumático.

El incidente ocurrido el pasado 27 de enero se cobró las vidas de 21 personas y 81 más fueron heridas, el medio utilizado fue una bomba justo dentro de la iglesia programada para detonar durante uno de los cultos de la iglesia. En un país con una mayoría cristiana nadie se espera un incidente de tal magnitud.

Sin embargo, Hadassah no pierde la fe:

“Como cristianos que siguen a Jesús las dificultades en la vida, la persecución, los atentados no deberían sorprendernos. Ya Jesucristo nos advirtió en Mateo 24, estas dificultades ocurrirán hasta el fin de los tiempos. Por lo tanto, debemos estar preparados y vigilantes. Cristo nos dice en 14:1 que debemos confiar en Dios y en Cristo, no dejemos que nuestros corazones se atribulen. Dios nos dijo que nunca nos dejará ni nos abandonará (Hebreos 13:5b-6), el Señor es quien me ayuda, ¿que podrán hacer los demás contra mí?