El pasado mes de diciembre, uno de los equipos de Puertas Abiertas en Asia Central viajó a una región montañosa remota para distribuir regalos de Navidad entre los niños. Hace una semana, el equipo regresó del viaje. Aunque fue bastante difícil, debido a las condiciones climáticas y la situación geográfica del lugar, también resultó ser de gran bendición.

Uno de los miembros del equipo compartía: “Distribuimos 500 regalos de Navidad en el área donde la gente nunca escuchó acerca de Jesús y los niños nunca recibieron regalos para Navidad y Año Nuevo. Organizamos programas de celebración en las escuelas: canciones, actuaciones, juegos. En una de las escuelas vinieron agentes de los servicios de seguridad locales y detuvieron a nuestro equipo, nos detuvieron en la celda de la prisión durante varias horas y nos amenazaron con encarcelarnos por 'actividad religiosa ilegal con niños', pero gracias a Dios, después de varias horas, fuimos liberados. Pagamos una multa y salimos de ese lugar.”

También llegamos a familias pobres con ayuda humanitaria: paquetes de comestibles con harina, aceite, productos de pasta y otros productos necesarios, también compartimos el Evangelio con esas personas. Visitamos a muchas familias. Una de ellas era una familia de un mullah local (líder musulmán); el mullah aceptó a Jesús y a los miembros de su familia también. 

Te pedimos que ores por él y su familia. Por favor, es muy difícil y peligroso convertirse en cristiano allí, especialmente para alguien de su posición. Ora también por nuestro equipo, es muy difícil mantener el ministerio en ese lugar. Durante el año pasado visitaron el lugar varias veces y ahora podemos ver el resultado de su trabajo: muchas familias, muchos niños escucharon acerca de Jesús, muchos se convirtieron.