“Hemos decidido renovar la figura del Enviado para la promoción de la Libertad Religiosa fuera de la Unión Europea”, tuiteó el pasado 8 de julio, Margaritis Schinas, vicepresidenta de la UE.

“La renovación del Enviado para la Libertad Religiosa muestra la determinación de la UE para garantizar que se respetan los derechos de todas las creencias y religiones en todo el mundo”, comentaba Schinas.

En una carta enviada el pasado mes, la comisión había anunciado que no renovaría la posición del Enviado Especial para la promoción de la Libertad Religiosa y de Creencias fuera de la UE “en el mismo departamento.

La posición fue creada en 2016 en el departamento de “Relaciones internacionales” y su primer delegado fue el político eslovako Ján Figel, cuyo mandato terminó el 30 de noviembre de 2019.

La decisión de la comisión ha sido reconocida positivamente por políticos, activistas de derechos y líderes religiosos.

“La libertad religiosa está siendo atacada en todo el mundo, ya sean los cristianos en China o los musulmanes en India, Europa debe hacer todo lo posible para proteger esta libertad fundamental”, tuiteó Manfred Weber, representante de la Unión Europea, en respuesta a la decisión de la renovación del puesto.

“La libertad religiosa tiene que permanecer como uno de los derechos fundamentales de la Unión Europea y de su estilo de vida”, comentaban también desde la oficina del Patriarca de Rumania.

Anna Hill, Responsable de Propugnación para la Unión Europea de Puertas Abiertas, ha reconocido también de forma positiva la renovación de la figura del enviado especial:

“El derecho para la libertad religiosa es esencial y debe ser respetado. Estoy contenta de que la Unión Europea reconozca esto y haya decido renovar la figura del Enviado Especial. Estamos expectantes de poder trabajar con la próxima persona que desempeñe el papel”.