Tres cristianos iraníes han tenido que huir del país después de agotar sus posibilidades de mantenerse en libertad tras un largo proceso legal. Tanto Kavian Fallah-Mohammadi como Hadi Asgari habían sido condenados a diez años de prisión por "actuar contra la seguridad nacional organizando y llevando a cabo iglesias domésticas" en julio de 2017. Amin Afshar-Naderi fue condenado a cinco años más tras haber sido declarado culpable de blasfemia contra el Islam.

Los tres apelaron sus sentencias, pero a principios de julio se les notificó que éstas habían sido rechazadas, junto con las apelaciones del pastor Victor Bet-Tamraz y su esposa Shamiram Issavi, que se trasladaron a otro país el mes pasado. Kavian y Amin fueron arrestados, junto con el pastor Bet-Tamraz, mientras celebraban la Navidad en su casa en diciembre de 2014. Hadi fue arrestado en agosto de 2016.

En un mensaje a sus seguidores de todo el mundo, Amin afirmó que estaban a salvo, pero también que extrañaba mucho su país. "Antes de la prisión, había viajado a países extranjeros muchas veces, pero nunca decidí emigrar. Hoy estoy muy triste por haberme visto obligado a buscar refugio en otro país, por muy buenas que sean las condiciones allí", dijo.

"Digo con lágrimas que, según las enseñanzas de la Biblia, tratamos de ser buenos ciudadanos en Irán y de no actuar contra la ley, pero el gobierno actuó con mano de hierro, hiriéndonos de forma cruel.”

"Sin embargo, oramos por los gobernantes, por los que nos acosaron, insultaron y calumniaron, nos humillaron y ridiculizaron, nos torturaron y destruyeron, nos dañaron a nosotros y a nuestras familias y confiscaron nuestras propiedades. Oramos por ellos y los perdonamos".

Mientras tanto, otro cristiano iraní convertido, Mohammad Reza (Youhan) Omidi, ha dejado su hogar y su familia para cumplir el resto de su condena en el exilio al sur de Irán.

Youhan cumplió dos años de su condena original de 10 años de prisión por "acciones contra la seguridad nacional" antes de ser liberado el 18 de agosto. Aunque su sentencia fue reducida en junio, todavía debe completar los dos años de exilio interno y vivir en la ciudad de Borazjan, en el lado opuesto del lugar donde vive su familia.