La gente de Nuba, en la región de Kordofán del Sur que incluye un gran número de cristianos que luchan por la autodeterminación y la libertad religiosa, necesitan nuestra oración ya que se enfrentan a una crisis alimentaria que se avecina provocada por las pobres cosechas, una extensa campaña del Gobierno para evitar la siembra de la población civil y los orbitantes precios de los alimentos.

Según Nuba Reports(NR), parte de la agencia de noticias on-line IRIN, las personas en el estado de Kordofán del Sur en Sudán se enfrentan a hambre severa. En febrero, la ONU dijo que 242 personas, incluidos 24 niños, ya habían muerto de enfermedades relacionadas con el hambre en ocho aldeas durante un período de seis meses en las zonas controladas por los rebeldes aislados en el sureste del estado. Agencias de ayuda humanitaria han informado que los niños en el condado más céntrico de Heiban ya están desnutridos.

"Estoy muy preocupado," dijo a IRIN Benjamin Kuku, Director Ejecutivo del Concilio de Iglesias del Nuevo Sudán. "Cuando mueren 242 personas en ocho pueblos, me preocupa. No sé donde la gente va a obtener comida en los próximos meses".

El hambre ha sido causada en parte por las pobres y tardías lluvias, de un 35% por debajo de la producción promedio de cereales de los últimos cinco años de cereales estimada en 2015-2016.

Pero la verdadera preocupación para el pueblo de Nuba es para el próximo año debido a los conflictos y las restricciones de plantación que solo pueden intensificar el problema. De acuerdo con NR, las luchas de 2016 fueron las campañas de ataques más duras del Gobierno. Han destruido sistemáticamente las tierras agrícolas y los mercados, han impedido a civiles sembrar durante la estación lluviosa y obligado a la gente a trasladarse a zonas controladas por el Gobierno.

El acceso restringido a la zona debido a los conflictos y a la reducción de los suministros de materias primas y divisas está impulsando el alza de los precios del mercado, y más aún el hambre entre la población.

Mientras tanto, el acceso a la ayuda humanitaria sigue siendo muy complicado.