El pasado 10 de enero nos hacíamos eco de la expulsión por causa de su fe de Fatemeh Mohammadi, una estudiante cristiana, de la universidad de Teherán. Hace unos días conocimos que Fatemeh Mohammadi fue arrestada el día 12 de enero durante unas protestas en contra de las políticas militares del gobierno de Irán.

La comunidad cristiana de Irán pide oración por Fatemeh, ya que desde su detención se encuentra en paradero desconocido.

Esta no es la primera vez que la joven ha sido detenida o incluso encarcelada. Desde el año 2017 en el que la policía la detuvo por asistir a una iglesia-hogar, Fatemeh ha sido llamada a declarar ante las autoridades en multitud de ocasiones y siendo tratada de forma injusta. En 2019 Fatemeh fue atacada por una mujer debido a la forma “impropia” con la que se cubría la cabeza. Cuando denunció el ataque, fue la propia Fatemeh la que fue detenida y llevada a juicio. La joven cristiana finalmente fue declarada culpable de vestir el hiyab de forma impropia.

Los problemas de Fatemeh con las autoridades no solo se deben a que ha vivido su fe de forma completamente abierta, sino porque además ha luchado de forma activa y pública por los derechos de los cristianos conversos del islam en Irán y por la libertad de poder asistir de forma libre a los lugares de culto.

Sus amigos y su círculo más cercano están preocupados por su bienestar ya que no han recibido ninguna información sobre la situación de Fatemeh ni su paradero.