“No creo a los musulmanes que afirman creer en Jesús, puede ser una trampa”, dice Yonatan*, un adolescente de Indonesia que dice en voz alta lo que muchos cristianos piensan.

Durante siglos, musulmanes y cristianos han vivido en relativa paz en este país del Sureste Asiático. Pero esto ha cambiado en los últimos veinte o treinta años. La violencia, el aumento de la discriminación hacia los cristianos y las imágenes del terror islamista que se han difundido en todo el mundo han moldeado las mentes de nuestros hermanos y hermanas en Indonesia. Yonatan tiene razón: cada musulmán puede ser causa de persecución. Por eso, las “iglesias institucionalizadas”, es decir, aquellas que tienen mayor libertad por su trasfondo no musulmán, no suelen estar abiertas a recibir conversos musulmanes. Y el mayor problema es que ambos se necesitan mutuamente para poder sobrevivir.

Un equipo de Puertas Abiertas viajó a Indonesia específicamente para investigar la desconexión entre cristianos de trasfondo cristiano y cristianos de trasfondo musulmán (CTM). Hablamos con los dos grupos y averiguamos que, efectivamente, la mayoría de los CTC no conocen a ningún CTM y que la mayoría de los CTM no tienen contacto con iglesias de CTC.

Los líderes de las iglesias confiesan que, efectivamente, muchos de los conflictos entre cristianos y musulmanes han venido del miedo y la desconfianza entre ellos. Y esto no solo les impide conectarse con las iglesias de CTM, sino que tampoco les interesa alcanzar a los musulmanes para llevarlos a Cristo. Otra razón es la aversión natural a la persecución: muchas iglesias han decidido permanecer en silencio e indiferentes a la persecución que sufren los cristianos de trasfondo musulmán para evitar así una reacción violenta de sus perseguidores, la comunidad musulmana mayoritaria de Indonesia, hacia ellos.

Por su parte, algunos de los líderes de iglesias clandestinas de CTM nos explicaron que realmente trataron de hacerse amigos de líderes de iglesias institucionalizadas, pero que se encontraron con resistencia. A veces incluso fueron condenados como herejes y considerados ajenos al Cuerpo de Cristo. Con la misma desconfianza, la comunidad de cristianos de trasfondo musulmán también presiona a sus miembros para no contactar con cristianos de trasfondo cristiano.

Por ejemplo, Yolanda, una joven cristiana de trasfondo musulmán, confesó que solía sentirse inferior cuando hacía amistades con adolescentes cristianas de trasfondo cristianos. ¿El problema era el comportamiento de esos adolescentes hacia ella? Según ella, no: “No tengo problemas para entablar amistad con ellos, es la comunidad donde vivimos la que normalmente nos cuestiona, nos preguntan por qué nos relacionamos con ellos”.

La difícil tarea de unir dos iglesias que se dan la espalda

Menos de 24 horas antes de morir en la cruz, Jesús mandó a sus discípulos que se amaran mutuamente. Les dijo: “Así sabrán todas las personas que sois mis discípulos, si os amáis mutuamente” (Juan 13:35). Y en una de sus últimas oraciones, Jesús pidió a su Padre que sus discípulos fueran uno, “para que el mundo crea que tú me enviaste”. (Juan 17:21).

Para Jesús la unidad era de suma importancia. Y en Indonesia podemos ver lo que ocurre cuando la iglesia no está unida: la iglesia institucionalizada tiene la libertad, el espacio, los edificios, la formación teológica y los recursos financieros que una iglesia necesita. Las iglesias clandestinas de trasfondo musulmán no disponen de todo esto, pero tienen interés y pasión por llegar a los musulmanes. ¿Qué se necesita para volver a unir a los cristianos? Eso es precisamente lo que Puertas Abiertas ha podido hacer con la ayuda de personas como tú que apoya nuestra misión.

Campamentos para los adolescentes

Una de nuestras iniciativas fue organizar un campamento para adolescentes de ambos grupos. Hubo actividades muy divertidas y también discusiones serias. Y una de las cosas que les preguntamos era si estaban dispuestos a expresar lo que les molestaba a unos de los otros. Los CTM se quejaron de las burlas de los CTC, que frecuentemente chismorrean sobre la falta de madurez espiritual de los CTM porque no nacieron en hogares cristianos. Los monitores les explicaron los contextos, los desafíos y las perspectivas a los dos grupos, y se pudo observar cómo cambió su forma de pensar. Hasta Yonatan, el mismo que nos contó sus miedos al respecto de los CTM, quiere ahora interactuar con ellos.

Creando unión entre estudiantes de escuelas bíblicas y CTM

Durante otra reunión, conseguimos que los estudiantes de escuelas bíblicas, provenientes mayoritariamente de áreas cristianas, se reunieran con los CTM, de cuya existencia saben poco. Esa reunión les abrió los ojos a muchos de ellos que tenían un equivocado concepto sobre sus hermanos de trasfondo musulmán, y ahora pueden comprender que hay que ayudarse mutuamente y seguir construyendo una relación auténtica.

Ferry*, uno de los participantes, nos contó los muchos malentendidos, falta de comunicación y una percepción errónea que había habido entre ellos y los CTM durante mucho tiempo. Y cómo ahora quieren romper juntos esos muros que evitaron adorar a Jesús. Los dos lados cambiaron sus perspectivas, llegaron a entenderse, y ahora se cuidan mutuamente.

La respuesta a las oraciones

En cierto modo, estas y otras iniciativas han sido la respuesta a muchas oraciones que, durante años, colaboradores de Puertas Abiertas en todo el mundo han hecho por los países musulmanes como Indonesia. Vemos los efectos que están teniendo estas iniciativas y el potencial que supone para el crecimiento de la iglesia en los países de mayoría musulmana y solo podemos dar gracias a Dios por poder ser parte de esto, y por poder contar con personas como tú que con vuestras oraciones y vuestro apoyo lo hacéis posible.