En junio, Turquía abrió un nuevo frente en sus esfuerzos por expulsar a los militantes del PTK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán) de la región fronteriza iraquí. Turquía acusa al PTK de utilizar la remota y montañosa región del norte del Iraq para lanzar ataques contra su territorio. Los ataques aéreos de Turquía no son nuevos, pero estos ataques se han vuelto más violentos y ahora se extienden a una zona más amplia.

La violencia reciente ha destruido hogares y matado a civiles, según informó el Reverendo Samir Youssef, pastor de la diócesis de Amadiya. "En el último mes han matado a muchas personas, sólo porque estaban cerca de las zonas controladas por el PTK. En algunos casos, los bombardeos también afectaron a los hogares de la población civil", dijo. "La semana pasada golpearon un coche que transportaba ayuda en las cercanías del pueblo cristiano de Araden".

"Los bombardeos han dañado propiedades, casas y prendido fuego a los campos, mientras que los cristianos han escapado una vez más de sus casas", dijo el reverendo Emanuel Youkhana, líder de la Iglesia Asiria del Este.

Aún no está confirmado el número de personas que se han visto afectadas por la reciente violencia, pero parece que al menos 25 aldeas han sido abandonadas en los últimos nueve meses. Entre ellas hay entre 5 a 7 aldeas cristianas, según informó una fuente local.

Entre los que huyeron están los descendientes de los que escaparon del genocidio armenio por el Imperio Otomano en 1915, indicó el reverendo Youssef. Entre los desplazados también hay quienes huyeron del Estado Islámico y esperaban reconstruir sus vidas allí.

Los expertos locales dijeron que el objetivo de Turquía es despejar la zona de su población y establecer bases militares para continuar su lucha contra el PTK.

La operación militar turca se enfrenta a la lucha armada que, por décadas, el PTK ha peleado por la concesión de más derechos kurdos en Turquía. En octubre de 2019, después de que los Estados Unidos anunciaran que retirarían sus fuerzas de Siria, Turquía inició una ofensiva en el norte de Siria para hacer retroceder a una milicia kurda siria que considera una extensión del PTK. Miles de kurdos sirios huyeron.

Los ataques en el Kurdistán también han impedido que los desplazados yazidíes que huyeron del Estado islámico regresen a sus hogares en el Monte Sinjar y la ciudad de Sinjar.