El pasado domingo, aproximadamente 5 millones de cristianos salieron a las calles de Nigeria para protestar en contra de los ataques violentos que plagan el país.

Este evento fue el broche a una serie de actividades organizadas por la Asociación de Cristianos de Nigeria (CAN por sus siglas en inglés), cuyo presidente de la junta directiva fue asesinado recientemente por los islamistas radicales. La organización llamó a los cristianos a ayunar durante de tres días y a acudir a una marcha en oración por las calles del país.

“Unidos, en una sola voz, decimos no a los asesinatos, no a la falta de seguridad y protección, no a la persecución de cristianos en Nigeria. Esto es una llamada de atención al gobierno”, comenta el actual presidente de CAN, Samson Ayokunle.

El deterioro de la seguridad de los cristianos en el país es evidente. Miles de cristianos han sido asesinados en enfrentamientos con los ganaderos Fulani o en ataques llevados a cabo por el Boko Haram. Este último grupo fue el responsable del degollamiento de el Pastor Lawan Andimi (antiguo presidente de Can) el pasado mes de enero.

“Teníamos que salir a la calle, porque estamos viendo que el derramamiento de sangre de cristianos se está convirtiendo en algo cotidiano” dice Ayokunle. “La participación tan alta al evento, se debe a una frustración aún mayor”.

Cristianos de 28 de los 36 estados del país saliero a las calles a manifestarse, entre ellos numerosos líderes religiosos y personalidades de la esfera cristiana de Nigeria. Según Gideon Para-Mallam, el embajador de la Alianza Internacional de Estudiantes Evangélicos, el hecho de que estas personalidades decidieran movilizarse y responder a la llamada para luchar contra la violencia, obligará al gobierno a no pasar por alto este evento y a tomar medidas al respecto.

Para muchos cristianos, gran parte de la culpa es del gobierno central, el cuál está creando un “ambiente de impunidad” que permite los ataques sistemáticos hacia los cristianos.

Desde Puertas Abiertas nos unimos al No a la persecución de millones de nuestros hermanos de Nigeria y oramos para que el país sufra un cambio radical.