El pasado 15 de octubre, el presidente Goodluck Jonathan visitó a los familiares de las víctimas. Dos semanas después del asesinato de los estudiantes de tres centros de educación superior de Mubi, en el estado de Adamawa, al norte de Nigeria, aún se desconocían lo motivos que había detrás de las muertes. Lo que ha quedado claro, sin embargo, es que los autores eligieron a las víctimas por llevar nombres cristianos. Algunos jóvenes cristianos consiguieron salvar su vida milagrosamente, al igual que los musulmanes que pudieron recitar versículos del Corán, los musulmanes que fueron incapaces de hacerlo también fueron asesinados.  

Según los líderes cristianos de la región, al menos 30 personas, la mayoría estudiantes, murieron y otras 4 resultaron heridas durante el ataque principal, otra decena fue asesinada en los alrededores.

Los atacantes, fuertemente armados, tomaron la zona de Tudun Wada Wuro Patuje cerca de las 10 de la mañana del 1 de octubre disparando al aire. Fuentes militares nigerianas afirman que trataron de repeler el ataque durante al menos una hora, pero los atacantes se dirigieron a los albergues fuera del campus de la Universidad Estatal Politécnica Federal de la Facultad de Tecnología de la Salud y varias residencias privadas de cristianos.

Poco antes de la medianoche, los atacantes obligaron a los estudiantes a salir de sus habitaciones y les pidieron sus nombres. Los que tenían nombres cristianos fueron asesinados a tiros o a cuchilladas. Los cadáveres eran colocados uno al lado del otro, fuera de los edificios. A los estudiantes con nombres musulmanes se les obligó a recitar versículos coránicos. "Si lo hacían correctamente los dejan marcharse", declaró a nuestro reportero una superviviente, quien consiguió llegar hasta el hospital de la ciudad.

"Me preguntaron mi nombre a lo que respondí que era cristiano y que mi nombre es Elcana", declaraba el estudiante Elcana Sardauna. "Me tiraron al suelo y gritaron Allahu Akbar (Alá es grande). Comencé a clamar a Jesús, rostro en tierra. Me ordenaron que dejará de llamar a Jesús, pero insistí. Un instante después me dispararon en la mano, y luego me cortaron con un cuchillo en la parte posterior de mi cuello. Debieron pensar que estaba muerto, porque se fueron".

Elcaná, desde su cama del hospital, afirmaba: "Cuando vinieron a nuestra habitación sólo Dios me podía salvar. Éramos cuatro en la habitación y todos teníamos nombres cristianos. Mis tres compañeros fueron asesinados ante mis ojos. Yo fui el último".

Manasés, un estudiante que sobrevivió a una herida por arma de fuego y otra, más grave, por arma blanca, también nos relató su terrible experiencia.

"Me exigieron que renunciase a mi fe para salvar mi vida. Me negué. Después, mi compañero de cuarto musulmán recitó algunos pasajes del Corán, y le dijeron que saliera de la habitación. Gritaban que sólo los "infieles" iban a morir ese día. Luego me dispararon y me clavaron un puñal en la espalda. Esto refleja el gran odio que hay en la región contra los cristianos".

Los líderes cristianos de Nigeria expresaron su descontento ante la escasa protección ofrecida por el gobierno. Gedeón Para-Mallam, secretario regional de la Federación Internacional de Estudiantes Evangélicos con sede en Jos, en el estado de Plateau, declaró a OD News que con estas muertes: "Están matando la flor de nuestra juventud y el futuro de esta nación".

Oficiales policiales de alto rango afirmaron que miembros de Boko Haram se habían trasladado a la ciudad. En septiembre, la policía arrestó a 154 miembros de este grupo radical islámico, mientras que al menos 30 personas murieron en los enfrentamientos y tiroteos con la policía en Mubi, antes de que tuvieran lugar las muertes de los estudiantes.

Agentes de policía informaron de la incautación de explosivos y otras armas, incluyendo fusiles automáticos, durante un registro realizado durante el mes de septiembre en una residencia de estudiantes utilizada por los miembros de Boko Haram. Ante el último estallido de la violencia, las autoridades han impuesto el toque de queda desde que anochece hasta que amanece.

A pesar de encontrarse en el norte de Nigeria, el 50% de la población del estado de Adamawa es cristiana y es uno de los siete estados del norte que no han impuesto la ley sharia. Por ese motivo Boko Haram y otros grupos islámicos radicales operan en el área, y se han aprovechado de la situación de violencia que reina en el norte para llevar a cabo todo tipo de asesinatos en los últimos meses.

Varias situaciones han podido desencadenar el ataque perpetrado contra los estudiantes, la celebración del Día de la Independencia de Nigeria el 3 de octubre o, dos días después, las elecciones sindicales de Gobierno Estudiantil de la Politécnica Federal de Mubi.

La Asociación Cristiana de Nigeria (ACN) en Mubi informó que antes del ataque, los yihadistas habían enviado cartas a algunos cristianos de la zona, dando un ultimátum para que abandonasen su fe antes de dos semanas o, en caso contrario, se atuviesen a las consecuencias. Según declaraciones de un cristiano, quien mostró a nuestro reportero dicha carta, se les advirtió que no podían revelar a nadie el contenido de la misma y que de hacerlo lo pagarían con su vida.

La ACN entregó las cartas a la policía de Yola, la capital del estado de Adamawa, lo que provocó los registros en los que se encontraron los distintos almacenes de explosivos y armas.

La ACN afirma sospechar que miembros de Boko Haram fueron los responsables, a pesar de la negativa del grupo islámico.   

Otro posible móvil, ampliamente citado por los medios de comunicación tanto nigerianos como internacionales, que pudo desencadenar fue el resultado de las elecciones estudiantiles. La BBC informó que los estudiantes habían elegido a un cristiano para ocupar la presidencia; algunos de los cristianos elegidos se encontraban entre los muertos. La policía también llevó a cabo arrestos masivos de estudiantes durante los días posteriores a los ataques, alegando que habían descubierto que algunos miembros de Boko Haram podían haber planeado los ataques. Sin embargo, aún no se ha demostrado que así fuese.

El Presidente Nacional de la ACN, el pastor Ayo Oritsejafor, declaró que "la ACN condena enérgicamente el acto de barbarie cometido por este grupo de hombres armados... Hacemos un llamado a los distintos cuerpos de Policía de Nigeria trabajen para garantizar que los detenidos sean los verdaderos culpables, a fin de que los inocentes no sufran por los pecados de unos canallas...".

"En la ACN creemos en la unidad de Nigeria de acuerdo con la secularidad del estado- y, por lo tanto, estamos en contra de las acciones divisionistas de algunos grupos o individuos".

"Y por esa razón, hacemos un llamamiento a todos los hombres y mujeres de buena voluntad en Nigeria a unirse al gobierno en su lucha contra lo que puede convertirse en una guerra religiosa o étnica dentro del país".

"Y exhortamos también a la Asamblea Nacional para acelerar el proyecto de ley sobre la lucha contra el terrorismo y para introducir cláusulas que desalienten a aquellos que cometan asesinatos, atentados y otras actividades terroristas".

"Al ver cómo se ha estado informando de los hechos, podemos sospechar que detrás de todo esto hay intereses políticos", comenta, en una entrevista telefónica desde Gombe, el pastor anglicano Gideon Adamu. Su hermano Marcus, quien en un principio había sobrevivido tras recibir un disparo en el hombro, murió posteriormente a consecuencia de sus heridas. "El sentimiento religioso en Nigeria es tan precario que es muy difícil que el gobierno intervenga". 

Otro líder de la iglesia local de Mubi afirmó a OD News que "a pesar de estas circunstancias, la iglesia se aferra a Dios y a su victoria, no vamos a tomar represalias. Queremos mostrar a Cristo, incluso cuando nos odian. No vamos a irnos de Mubi. Aquí es donde el Señor nos ha puesto. Vamos a permanecer y cumplir con nuestro llamado para la gloria de nuestro Padre celestial".

FIN