El 22 de Abril, el pastor y su esposa se encontraban orando en su casa, en la ciudad de Sitamarhi, cuando cuatro de los hermanos del pastor y un vecino forzaron la entrada de la casa con un martillo. Los cinco hombres atacaron a la pareja y los golpearon. Otro cristiano que estaba con ellos en ese momento también sostuvo heridas graves.

Durante el ataque, un grupo de simpatizantes de Bajrang Dal, el brazo joven del Consejo Mundial Hindú, una organización político-religiosa fundamentalista, se reunieron alrededor de la casa. Según informa CSW, un vídeo de lo sucedido fue entregado a un líder político local miembro del gobernante Partido Popular Indio o Bharatiya Janata.

El pastor ha estado recibiendo amenazas desde 2018 debido a su trabajo entre los Dalit, también conocidos como parias, un estrato tan marginal de la sociedad Hindú que ni siquiera entra dentro del sistema de castas. En una ocasión se le advirtió que si quería quedarse en el lugar, él y otros cristianos debían convertirse de nuevo al hinduismo.

Después de que una multitud le atacase el año pasado, el pastor interpuso una denuncia que aún no ha recibido respuesta alguna.

Así, la creciente persecución en la India se refleja en un informe de Puertas Abiertas acerca de la situación en el país, que apunta que “el evidente incumplimiento de la policía local al no investigar reclamaciones de intolerancia religiosa y persecución, y su consecuente incumplimiento de no presentar denuncias penales, ha creado un ambiente de impunidad.”

Propaganda que inculca el miedo

Organizaciones nacionalistas Hindúes como el consejo Mundial Hindú, también llamado Vishva Hindu Parishad, y su brazo de reclutamiento Bajrang Dal, fuerzan a la gente a convertirse de nuevo al Hinduismo en las Ghar Wapsi o ceremonias de “regreso a casa.”

Estas organizaciones utilizan métodos que incluyen propaganda para inculcar el miedo. Por ejemplo, inflan los números de personas que se re-convierten en esas ceremonias, o reciclan noticias pasadas en las redes sociales y hacen ver que los objetivos nacionalistas hindúes están avanzando, e intimidan y maltratan a cristianos conversos para que digan que se les ha “influenciado” para convertirse al cristianismo.

Si bien en algunos Estados en la India existen leyes anti-conversión, el mismo informe de Puertas Abiertas añade que “el uso de la fuerza, el engaño o la presión que ejercen los hindúes radicales para convertir a la gente al Hinduismo paracen eximidos de dicha ley [...], ya sea porque la policía se niega a aplicarla equitativamente o por su total exclusión.”