El Pastor Víctor Bet-Tamraz, de 65 años, y su mujer Shamiram Issavi, de 64, fueron sentenciados a 10 y 5 años de prisión respectivamente debido a sus actividades relacionadas con la iglesia. Tras conocer la sentencia se dispusieron a presentar la apelación inmediatamente, sin embargo, la semana pasada conocieron que tras tres años de espera el juzgado había decidido desestimar el recurso.

Sin otra alternativa, el matrimonio huyó y abandonó el país horas antes de que Shamiram fuera llevada a prisión.

Su hija Dabrina, que reside en Suiza actualmente, ha sido una de las principales defensoras del caso de sus padres. En una entrevista comentaba que sus padres se encontraban “seguros y en buen estado de salud”. Además afirmó que ellos continuarían luchando por su inocencia y libertad: “Continuamos orando con esperanza en que sus sentencias sean anuladas. Oramos para que se haga justicia en el caso de mis padres y en los de todos los creyentes que están sufriendo en prisión”.

Dabrina cuenta que la decisión de sus padres de dejar el país no se ha tomado a la ligera y que están dispuestos a volver si los cargos dispuestos en su contra se anulan.

Los otros tres cristianos sentenciados a prisión a la vez que Victor y Shamiram también han visto desestimados sus recursos. Kavian Fallah-Mohammadiy Hadi Asgari y Amin han sido condenados a 10 años de prisión mientras que Afshar-Naderi se enfrenta a una condena de 5 años.