El pastor fue acusado de “acaparamiento” después de que la policía encontrara una colección de herramientas que utilizaba para reparar bicicletas y complementar, de esta manera, sus ingresos para mantener a su familia, incluidos tres niños pequeños. En Cuba, es común que los pastores tengan un segundo trabajo, puesto que las iglesias a menudo no pueden pagarles el salario completo.

A pesar de que este pastor dijo que compró los artículos de manera legal, e incluso tenía el comprobante de compra, fue detenido en la estación de la policía local y las herramientas fueron confiscadas. Después de que se propusiera una primera audiencia programada para el 21 de enero, el fiscal decidió el lunes 25 de enero retirar los cargos, luego de que el pastor presentara pruebas de la compra de las herramientas.

Este pastor dirige la Iglesia Apostólica Fuego y Dinámica, parte de una red de iglesias independientes más grandes que el gobierno cubano se ha negado a registrar. Los líderes de la Iglesia Apostólica Cubana dijeron que las autoridades estaban usando cargos criminales inventados para reprimir la libertad de religión.

Según dijeron algunos activistas de derechos humanos, su arresto fue otro ejemplo de acoso a los cristianos protestantes en el país. “Hemos visto en el último año cómo las autoridades han utilizado el método para atacar los medios de vida de los pastores y su familia para hacerlos renunciar”, dijo a la emisora Ricardo Fernández, un defensor de la libertad religiosa.

Incremento de la presión

La pandemia de Covid-19 ha aumentado la presión sobre los cristianos cubanos, según ha descubierto Puertas Abiertas. “Con el pretexto de controlar la crisis de Covid-19, ha habido casos frecuentes de imposición de tarifas increíblemente altas, de confiscación de materiales cristianos, de que las iglesias se vean obstaculizadas en la distribución de asistencia humanitaria, de un mayor control de las actividades de los líderes de la iglesia, de detenciones arbitrarias y mucho más”, según la unidad de investigación de Puertas Abiertas. “La discriminación en el acceso a los servicios básicos también se ha generalizado. Todo esto se suma a las restricciones que ya existen como consecuencia de la ideología comunista imperante”, dijeron los investigadores de Puertas Abiertas.

Cabe destacar que Cuba pasó de estar en el puesto 61 en 2020, a aparecer en el 51 en 2021, en la Lista Mundial de la Persecución de Puertas Abiertas. Esto se debe particularmente a las mayores restricciones impuestas a las iglesias protestantes principalmente no registradas.