El tribunal penal de Omdurman, cerca de la capital Jartum, declaró a los ocho líderes de la Iglesia de Cristo de Sudán no culpables de los cargos que se les imputaban.

Los dirigentes principales, incluido el pastor principal de la iglesia, Ayoub Telyan, fueron arrestados después de que inicialmente se negaran a entregar las propiedades y el control administrativo de la iglesia a un comité gubernamental establecido ilegalmente en agosto de 2017.

Después de que un tribunal desestimara el caso en agosto de 2018, fue apelado y reabierto como un caso penal por el Tribunal Supremo de Sudán en octubre de 2019. Los cargos incluían "allanamiento criminal y posesión ilegal de propiedades".

La confiscación de las propiedades de la iglesia fue parte de una campaña contra las comunidades de fe cristiana de Sudán por parte del gobierno de Sudán bajo el ex presidente Omar al-Bashir, quien fue derrocado en abril de 2019. La campaña contra iglesias incluyó la destrucción de sus edificios, arrestos y juicios contra sus líderes.

"Cautelosamente optimista"

El gobierno provisional de Sudán, sin embargo, ha mostrado la intención de abordar las violaciones de la libertad religiosa del régimen anterior. En septiembre anunció que planeaba eliminar el Islam como su religión de estado.

Puertas Abiertas ha acogido la noticia con satisfacción, según Illia Djadi, analista para la libertad de religión o creencia en el África subsahariana.

"Sin embargo, hay casos similares que involucran a otras denominaciones eclesiásticas que aún deben ser tratados y resueltos", dijo Djadi. "Después de este último acontecimiento, somos prudentemente optimistas en cuanto a que estos casos también se resolverán de manera justa, tanto en términos jurídicos como de respeto de los derechos humanos, incluida la libertad religiosa".

Presuntos ataques contra la iglesia

Mientras tanto, el Fiscal General de Ombada ha acusado a 13 personas de incendiar una iglesia en agosto en Jaborana, un sector empobrecido de la capital, Jartum. Los acusados están acusados de "intimidación" y "actos delictivos" y tendrán que comparecer ante el Tribunal Penal de Omdurman. "Esta es la primera vez que alguien ha sido acusado por quemar o dañar un edificio de la iglesia".

La misma iglesia también fue atacada durante diciembre y enero. En marzo, el Ministro de Asuntos Religiosos, Nasr al-Din Mufreh, dijo que un comité del gobierno investigaría los ataques.