Nalaka es un pastor que muchos años atrás, cuando aún no era creyente, tuvo problemas de adicción a la marihuana. Su familia lo llevaba a templos budistas y a centros de rehabilitación para quitarle la adicción, pero no lo consiguieron. Su encuentro con Jesús fue lo que realmente cambió su vida y le quitó de su adicción. “Dios me ha cambiado tanto que no puedo soportar ya ni el olor de un cigarrillo o me dará dolor de cabeza… Jesús ha cambiado mi vida”, dice.


Pero los verdaderos problemas para Nalaka vinieron después de su conversión. Empezó a sufrir persecución por parte de sus vecinos y de su propio padre. Intentaron atacar tanto la iglesia de Nalaka como la escuela bíblica a la que asistía. Un día, incitados por los monjes budistas de su poblado, unas 200 personas se presentaron ante la casa de Nalaka para atacar a su familia porque sabían que Nalaka animaba a los cristianos a compartir a Jesús con sus vecinos. Dios le protegió y un vecino salió y convenció a la muchedumbre de que Nalaka y su familia no estaban en la casa ese día.

Estos incidentes afectaron espiritual y emocionalmente a Nalaka, que llegó a cuestionar a Dios con preguntas como: “¿Por qué ha permitido Dios que pase esto? ¿Qué he hecho mal para que esto me pase?”. Incluso algunos de su iglesia y de otras iglesias le dieron la espalda, según nos contó: “Nos decían que era nuestra culpa que sufriésemos esos problemas”. Pero, en el momento de mayor soledad, Dios usó a Puertas Abiertas para enseñarle lecciones que no se le olvidarán nunca. Cuando Nalaka se enteró de una de las formaciones de preparación para la persecución, asistió y eso marcó la diferencia de ahí en adelante.


Los cursos “Firmes en la Tormenta” de Puertas Abiertas tienen la intención de equipar a los creyentes para superar las pruebas espirituales, emocionales, físicas y mentales que sobrevienen a los cristianos en contextos de persecución. Nalaka asistió a la formación y eso, según él, ha marcado la diferencia hasta el día de hoy: “Jesús me dio la seguridad de que Él estará conmigo a través de este tiempo”, dice.