Nacionalistas hindúes han anunciado que van a comenzar una campaña nacional en las zonas tribales, puerta por puerta, para que la gente se vuelva al hinduismo.

Los paramilitares de Rashtriya Swayamsevak Sangh y su organización afiliada, Vishwa Hindu Parishad, han señalado los peligros que corren los hindúes al convertirse al cristianismo, y un analista de Puertas Abiertas declaró que no le sorprendía este hecho. Según ellos, los hindúes, que actualmente son un 75 % de la población del país, están en peligro de convertirse en una minoría en India.

"Ha habido rumores de la introducción de una legislación específica contra las conversiones a nivel nacional y federal en un tiempo'', declaró Rolf Zeegers, analista de persecuciones de Puertas Abiertas.

"Estas conversiones son una forma de violencia porque despojan a los demás de su propia cultura, tradiciones y raíces", comenta Milind Parande, miembro del Vishwa Hindu Parishad. "Estamos hablando con los gobiernos estatales para que se formule una ley que detenga esta violencia", añade.

Ocho de los 29 estados de la India ya prohíben las conversiones forzosas pero el gobierno de India planea introducir una ley a nivel nacional contra estas conversiones.

"Parece que la legislación religiosa, como las leyes contra las conversiones, se considera un hecho nacional y no un asunto federal", dice Zeegers. "Esto explica por qué la legislación contra la conversión [sólo] se ha implementado en esos estados gobernados por el BJP y no en los 29 estados, lo que demuestra que la India no es un país tan unificado como muchos pueden pensar".

"Ya que la influencia federal en este tema está limitada, también podría explicar por qué se cometen tantas atrocidades impunemente contra los cristianos", dijo. "Es responsabilidad de las autoridades locales, a menudo bajo el dominio de activistas hindúes".