Cristianos malayos piden oraciones para que Dios les dé sabiduría para lidiar con la persecución religiosa del país. Si ellos actúan osadamente para seguir a Jesús de la forma como realmente quieren, serán forzados a salir para el exterior, dejando su familia y nación para siempre. Esto se debe a la ley sharia (ley islámica) que está propagándose rápidamente por todas las regiones, imponiendo reglas cada vez más difíciles de ser seguidas.

Existen tres tipos de cristianismo en el país y todos son afectados por la persecución: los miembros de las iglesias históricas, miembros de iglesias protestantes no tradicionales y cristianos convertidos del islamismo. Los últimos enfrentan fuerte presión de sus familiares, amigos y vecinos. Ellos no son tan vistos como personas que dejan una religión, sino como traidores de su pueblo y etnia. Los cristianos son discriminados en prácticamente todos los contextos. Sus hijos enfrentan discriminación y preconcepto por parte de los profesores y colegas en las escuelas.

Además de eso, Malasia que ocupa el 30° lugar en la Clasificación de Persecución Religiosa en 2016, enfrenta serios problemas económicos y políticos, otro factor que también ha llevado a las personas a huir del país. Durante la fuga, sin embargo, muchos son capturados por las autoridades religiosas malayas. “Pero, aún en medio de tantos problemas, los jóvenes cristianos con gran coraje están usando los medios de comunicación para compartir el amor de Cristo en el país”, comenta uno de los analistas de la persecución. Acciones como esta hicieron que un grupo de 50 musulmanes se manifestase, en abril de 2015, derrumbando la cruz de una iglesia. “Ellos estaban exigiendo que las operaciones de la iglesia cesaren completamente, pero conseguimos convencerlos y ellos quedaron satisfechos con el hecho de haber derribado el símbolo de la cruz”, concluyó un cristiano anciano.

Pedidos de oración:

Ore para que los cristianos malayos fugitivos encuentren auxilio en otras naciones y que pasen desapercibidos por las autoridades religiosas del país.
Clame para que haya un avivamiento en la iglesia de Malasia, y que los nuevos cristianos encuentren fuerzas para continuar luchando.
Pida también al Señor por los cristianos que enfrentan dificultades financieras, debido a la caída de la moneda local, para que no les falte el pan de cada día.