Después de 13 años de matrimonio, los cristianos Sam Khosravi y Maryam Falahi adoptaron a Lydia a la edad de tres meses. Pero después de que la pareja fuera declarada culpable de participar en una iglesia doméstica, la justicia de Irán decidió quitarles la menor por considerar que "no son adecuados para ser sus padres". La controvertida decisión del tribunal de Busheh se dio el 19 de julio y se confirmó en la apelación del 22 de septiembre.

El juez reconoció que Lydia tenía una intensa conexión emocional con sus padres adoptivos y debido a problemas de salud, era poco probable que otra pareja la adoptara. Según el sitio web de noticias británico Article18, la niña permanecerá bajo la tutela del estado de por vida. Otro factor que apoyó la decisión del tribunal fue que la madre biológica desconocida de Lydia es musulmana, lo que impide que los cristianos la adopten.

La pareja apeló a uno de los líderes islámicos más antiguos del país y obtuvo un documento favorable. El estatuto del ayatolá Naser Makarem Shirazi (declaración legalmente válida de un especialista en Islam) reconoció que la adopción de la niña está permitida, ya que su salud está deteriorada y la conexión con los padres adoptivos hizo que no pudiera ser atendida por musulmanes.

Sin embargo, los jueces de la corte de apelaciones ignoraron los documentos de las autoridades islámicas y confirmaron la decisión, ya que no tenían "pruebas específicas o razonables" para cambiar la opinión. Según el director de Article18 Mansour Borji, el magistrado indicó en el documento que no cuestionara sobre su decisión, lo que demuestra su intención en mantener la sentencia: "Este es otro ejemplo claro de la falta de independencia del poder judicial en los casos que involucran a cristianos".

La decisión de revocar la adopción de Lydia se produjo menos de un mes después de la condena de Sam Khosravi. Debe estar en prisión un año y pasar otros dos en exilio interno. El "crimen" cometido por el cristiano fue realizar "propaganda contra el Estado" y ser miembro de una iglesia doméstica. La pareja también perdió el derecho a trabajar en sus profesiones. Maryam ya no puede ser enfermera en ninguna institución nacional y su esposo ya no puede trabajar en el sector hotelero.

Sam Khosravi también fue multado con una cantidad equivalente a 400 dólares, equivalente a cuatro meses de salario en el país. Además de la pareja, sus hermanos también recibieron sentencias similares, junto con tres convertidos más. Otro "crimen" cometido por los cristianos fue tener copias de los libros "Quién es Jesús" y "Conociendo la Biblia". Para Borji, la condena de los seguidores de Jesús muestra que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán no estaba diciendo la verdad cuando dijo que nadie es encarcelado simplemente por causa de su fe.