Más de 60 escuelas en el norte de Camerún se han visto obligadas a cerrar por la amenaza islamista tras el aumento de los ataques de Boko Haram. Estas escuelas están en la zona fronteriza con el estado nigeriano de Borno, donde el grupo militante islamista tiene mayor actividad.

Además, los maestros han tenido que huir con los estudiantes, según nos indicó el correspondiente funcionario regional de educación básica. Al menos 34.000 estudiantes han sido registrados como desplazados internos.

Boko Haram ha intensificado su violenta campaña desde principios de este año con al menos tres ataques a la semana. Se estima que, durante los dos últimos meses, 13 escuelas han sido incendiadas y más de 200 civiles han sido secuestrados a cambio de rescate.

Boko Haram inició su violenta insurgencia islamista en Nigeria hace 11 años y ha extendido sus actividades a países vecinos como el Camerún. Entre agosto y septiembre, dos miembros del personal de la Sociedad Bíblica murieron en ataques en esta misma región. Ambos trabajaban como profesores de alfabetización en el programa de la Sociedad Bíblica del Camerún, que está traduciendo la Biblia al idioma parkwa.

El país centroafricano se enfrenta a múltiples problemas de seguridad con Boko Haram, así como a una insurgencia en la región anglófona, y tiene que hacer frente a la pandemia del Covid-19. "El cierre de las escuelas en el norte del Camerún es un recordatorio de lo abrumados que están esos países por el doble desafío de la pandemia y la militancia islámica", dijo Yonas Dembele, analista de persecución de la unidad de investigación de Puertas Abiertas.

Con la atención del gobierno en otros lugares, los grupos islamistas como Boko Haram capitalizaron la oportunidad de reclutar y expandir sus operaciones, según Dembele, añadiendo que esto no era un buen augurio para los cristianos de la región. "La creciente actividad de los militantes islámicos es particularmente amenazante para las comunidades cristianas", dijo.

Este año, Camerún apareció en la Lista de Mundial de la Persecución de Puertas Abiertas como uno de los 50 países del mundo donde es más difícil ser cristiano.