Esta afirmación parece cierta: cada vez más cristianos están abandonando el lugar donde nació el cristianismo.

¿Es tan grande el número? Se trata de una cifra políticamente correcta, de acuerdo con un nuevo informe sobre la migración de cristianos en Oriente Medio.

Dar un número exacto es imposible, pero el autor del informe, Markus Tozman, explica que es necesario ser lo más la preciso posible, porque va en ello el destino de la población cristiana de Oriente Medio, afectando a los derechos humanos en la región, así como las estructuras de poder en el mundo árabe.

"El número exacto de cristianos en Oriente Medio es muy controvertido y es parte de un debate muy actual. Varía según quien presente la cifra, y por lo tanto sobre las intenciones que tiene cada grupo", expone el informe.

Tozman es un estudiante licenciado en historia del Medio Oriente por la Universidad Johns Hopkins, y ex-colaborador del Tweede Kamer der Staten-Generaal, uno de los miembros del parlamento holandés, cuya cartera en el Consejo de Europa incluye la protección de las minorías en Oriente Medio. Tozman es coautor de un libro editado en 2012, donde se documenta la desaparición gradual de los cristianos ortodoxos sirios en Turquía.

El informe está incluido en la Lista Mundial de la Persecución, un grupo de investigación que publica un ranking anual de los 50 países donde los cristianos se encuentran bajo presión por su fe. La Lista Mundial de la Persecución forma parte de Puertas Abiertas Internacional.

Debido a la falta de un censo real se hace todavía más difícil realizar el cálculo. La tarea se hace más complicada por el recuento del censo de toda la región que, cuando se llevó a cabo en su totalidad, fue irregular y los documentos fueron retirados de la opinión pública, escribe Tozman.

Según informes realizados de forma periódica sobre la población cristiana copta en Egipto, forman alrededor de un 10% de la población, o aproximadamente 8 millones de personas de un total de 82 millones de habitantes del país. El difunto Papa copto Shenouda II apuntó la cifra de 12 millones, aunque varios obispos del papa Shenouda, reconocieron más tarde a Tozman que no tenían un número exacto. El informe se basó más en un estudio realizado por el "Arab West Report", que estimaba que la cifra real era aproximadamente 4 millones de personas.

Otro número en circulación, 100 mil coptos que al parecer han abandonado Egipto desde la revolución de 2011, no es del todo fiable. Tozman explica que esta cifra la da Najib Jabrail, abogado copto dedicaco a la defensa de los derechos humanos. Ya que nunca pudo explicar de dónde obtuvo los datos.

En los cinco países incluidos en el informe (Egipto, Irak, Siria, Líbano y Turquía) la historia es siempre la misma.

"Meras estimaciones y análisis que en muchos casos no son suficientes para obtener una cifra exacta", escribe Tozman.

Otros países tampoco son capaces de ofrecer una idea clara, señala el dossier. Mientras que la evidencia sugiere que los cristianos en el Medio Oriente han intensificado sus viajes con destino a países de Europa, América y Australia, ninguno de éstos han hecho un seguimiento sobre la religión que profesan los recién llegados.

El recuento de cristianos dado por los diferentes países, suele tener distintos matices incrementando o disminuyendo los números por cuestiones políticas, incrementados por la minoría cristiana para poder mantener representación en el gobierno, disminuidos por la mayoría musulmana a fin de socavar los beneficios reclamados por los cristianos. Ante la ausencia de números exactos, Tozman advierte que el cálculo de la población es de carácter político.

Debido a la guerra civil en Siria y a la agitación política que está viviendo Egipto, el cálculo en estos países es, si cabe, aún más turbio.

"Todos las implicaciones para los países vecinos cambian por completo la situación y la dinámica de los cristianos en toda la región", dice Tozman. "Esto es particularmente preocupante, ya que Egipto y Siria (junto con el Líbano) eran el hogar de la mayoría de los cristianos de Oriente Medio. Si estos países caen más profundamente en el caos, las consecuencias serán desastrosas. Sería un golpe terrible para el último remanente de la comunidad. A la luz de la deteriorada situación actual, nadie puede predecir cómo evolucionará el número de cristianos en el Medio Oriente en los próximos años, pero es muy probable que haya un nuevo descenso".

Recientemente, esta cuestión fue abordada en un debate parlamentario en Londres, durante el cual el reverendo Andrew White, pastor de una iglesia anglicana en Bagdad, dijo que la población cristiana de Irak se había reducido de 1,5 millones a tan sólo 200.000 cristianos en la última década y que esta tendencia podría repetirse por todo el Oriente Medio.