Human Rights Watch examinó los libros de texto para los cursos escolares 2019-2020 y 2020-2021 que, según dijo, no mostraban tanto lenguaje de odio hacia las religiones distintas al islam suní, como un menosprecio de sus prácticas.

Arabia Saudí lleva años trabajando en la reforma de los libros de texto. En 2018, el gobierno prometió eliminar las "ideologías extremistas" de los planes de estudio y los libros.

Aunque ha ido avanzando en este sentido, "mientras los textos sigan menospreciando las creencias y prácticas religiosas de los grupos minoritarios, incluidos los de los conciudadanos saudíes, se contribuirá a la cultura de la discriminación a la que se enfrentan estos grupos", dijo Michael Page, director adjunto de HRW para Oriente Medio.

El año pasado, el Instituto para el Seguimiento de la Educación Cultural y de la Paz en los Libros de Texto Escolares, también señaló que la hostilidad hacia los cristianos se había suavizado en algunos aspectos. Los resultados de una revisión exhaustiva, que incluía los libros del curso 2019-2020, mostraban que "las referencias al cristianismo como fuerza colonial y como 'una religión inválida y pervertida' se han eliminado del último plan de estudios saudí. A diferencia de los planes de estudio anteriores, el terrorismo perpetrado por los musulmanes es criticado de manera específica y aguda", dijo.

Sin embargo, añadió, "en los últimos libros de texto, los no musulmanes (incluidos los cristianos y los judíos) "siguen siendo demonizados, descritos como infieles y enemigos del Islam y de todos los musulmanes", y los musulmanes chiíes son condenados de forma similar.