Una alianza de iglesias evangélicas ha llamado al gobierno del estado de Chhasttisgarh para asegurarse de que los cristianos que sufrieron un ataque allí este último mes sean protegidos y su libertad religiosa sea respetada.

La carta de la Evangelical Fellowship of India (EFI) al jefe de gobierno, Bhupesh Baghel, viene a raíz de un incidente sufrido el mes anterior, los días 22 y 23 de septiembre, cuando una multitud, según informes, de miles de personas fueron a los hogares de varias familias cristianas en los pueblos de Kakdabeda, Singanpur y Tiliyabeda en el distrito de Kondagaon (estado de Chhattisgarh).

Los aldeanos llamaron a aquellos cristianos unos días antes del ataque para decirles que renunciaran a su “religión extranjera”, pero los cristianos se negaron.

Al menos setenta y cinco cristianos han dejado sus hogares y sus pueblos y han encontrado refugio temporalmente en otro lugar. Algunos han tenido que recibir tratamiento por las heridas sufridas durante el ataque mientras que al menos una mujer fue agredida sexualmente, según los cristianos de allí. Las víctimas aún no han podido presentar un informe preliminar de incidentes a la policía.

En una carta al jefe de gobierno, la EFI le instó a “tomar medidas rápidas para proveer de seguridad y de protección al derecho constitucional de las víctimas a profesar y practicar su fe”.

También le pedimos que nos asegure que los culpables serán llevados ante la justicia, empezando por ser arrestados, para que se mantengan la ley y el orden, y no vuelva a producirse ninguna situación tan desagradable en el futuro,” añadió la EFI, que representa a más de 65.000 iglesias y organizaciones en la India.

Por otro lado, los líderes cristianos en Chhattisgarh pidieron una legislación que penalice el boicot social (UCAN). Normalmente, a los cristianos que viven en tribus se les da la opción de abandonar su fe o de ser excluidos de la comunidad y de sus actividades sociales y económicas. Otras razones de los boicots sociales son la casta, la comunidad, los rituales y las costumbres.

Maharashtra es hasta ahora el único estado indio que ha introducido una legislación que penaliza los boicots sociales. La ley de 2016 prohíbe la exclusión social por motivos de casta, comunidad, religión, rituales o costumbres. Las infracciones pueden ser castigadas con tres años de prisión y una multa de hasta 100.000 rupias (1158,49€).