Multitud de comunidades religiosas en todo el mundo están experimentando persecución y opresión de forma diaria. La Lista Mundial de la Persecución de este año ha revelado que 1 de 8 cristianos sufre niveles de persecución muy altos en todo el mundo, además esta persecución se incrementa por momentos.

“La pandemia del Covid-19 nos ha dado muchos ejemplos de como este tipo de crisis se aprovecha de las vulnerabilidades preexistentes de las minorías religiosas para atacar y violar el derecho a la libertad religiosa. Es esencial que el derecho a la libertad de culto y religión sea protegido”, según ha comentado Anna Hill, Responsable de Propugnación de Puertas Abiertas en la Unión Europea.

A pesar del retraso en la elección de un sucesor, una carta por parte de la comisión encargada de la selección, en la que se comunica que no se elegiría a un sucesor del mismo departamento, da esperanzas a organizaciones como Puertas Abiertas de que se pueda convencer a la comisión de reestablecer la posición en otro departamento.

La posición del Enviado Especial de la Unión para la Promoción de la Libertad de Religión o Creencias para territorios exteriores a la Unión Europea, fue creada en 2016 y el primer elegido fue el político eslovaco Ján Figel.

“Figel ha servido como un coordinador del sector, denunciando las violaciones realizadas en el área del derecho a la libertad religiosa, consiguiendo un progreso considerable”, añadía Hill. “El trabajo no está terminado, hay mucho que hacer y se necesita una persona que pueda suceder a Figel y continúe ayudando y liderando la protección y la promoción del derecho a la libertad religiosa y de culto”.

El mandato de Figel terminó el pasdo 30 de noviembre de 2019, y se la han acreditado acciones determinantes como colocar la libertad religiosa y de culto en la primera plana de los planes de la Unión Europea y jugar un papel vital en la liberación de la cristiana pakistaní Asia Bibi.