El informe Mentiras Destructivas: Desinformación, discursos que incitan a la violencia y discriminación contra las minorías religiosas en la India describe la persecución extrema que cristianos y musulmanes de todo el país enfrentan a manos de las violentas turbas de patrullas ciudadanas conformadas por nacionalistas hindúes.

Además, el informe destaca que los ataques y las amenazas contra estas minorías son ignoradas por las instituciones civiles, incluyendo los gobiernos locales, la policía y los medios de comunicación, los cuales tratan de mantener el trato de favor que se les da por parte de las organizaciones hindúes más poderosas del país.

Uno de los autores de este informe, cuyo nombre no podemos mencionar por motivos de seguridad, indica: «La complicidad del Estado ante tales actos de violencia ha escalado a niveles inimaginables. Los funcionarios, la policía, los jueces de tribunales inferiores… todos son conniventes en acosar a estas minorías. Mientras, políticos, líderes religiosos y propietarios de poderosos medios de comunicación están enviando claramente el mensaje de que este comportamiento es deseable».

Durante la crisis del Covid – 19, por ejemplo, los cristianos y los musulmanes han sido víctimas de campañas de desinformación, incluyendo la afirmación de que estas minorías están tratando deliberadamente de propagar el virus e infectar a los hindúes a través de sus actos de culto.

Algunas conclusiones del informe:

  • La campaña de violencia e intimidación son profundamente nutridas a través de las plataformas de redes sociales. Las turbas violentas arrebatan los teléfonos a sus víctimas y son ellos los que graban las agresiones para publicarlas en las redes con el fin de enviar un mensaje a otros grupos hindúes y ser quienes controlen el relato que es contado.
  • Cuando los principales medios de comunicación cubren algunas de estas agresiones, el relato que se cuenta es el de los propios agresores, negándose a hablar con las víctimas.
  • Tanto la policía como las instituciones jurídicas locales se niegan a reconocer los delitos cometidos o a presentar cargos por los mismos.
  • La violencia y la persecución son fomentadas a nivel estatal a través de estados que introducen leyes para castigar a los cristianos por «conversiones forzosas». En la práctica, simplemente se trata de cristianos que practican su fe.
  • Los lugares de culto y los objetos religiosos son el principal objetivo de los ataques incendiarios.
  • Los medios de comunicación dominantes, así como medios de reciente creación, se han encargado de difundir falsas acusaciones contra los cristianos, como que estos están infectando deliberadamente a los hindúes con la Covid-19.

Esta investigación, que ha tenido lugar durante los meses de febrero y marzo de 2021, ha sido realizada por un equipo de investigación de la LSE con sede en la India. Los datos fueron tomados en localidades que previamente habían venido registrando incidentes de violencia anticristiana o antimusulmana.

En el informe se exponen una serie de casos inquietantes, como el caso de Sunita Verma*, que dio a luz a un bebé que nació muerto después de que una violenta turba hindú le golpease fuertemente en el vientre; el de Ravi, un obrero cristiano que fue atrapado y golpeado por un grupo de extremistas y a quien la policía dejó morir en una celda; así como los detalles de un ataque masivo contra un pueblo musulmán por parte de una turba de 6.000 personas, quienes provocaron un incendio y expulsaron a muchos de sus hogares de manera permanente.

El informe formula una serie de recomendaciones urgentes, entre ellas la creación de una Comisión Internacional de investigación para analizar los niveles de violencia y las violaciones de los Derechos Humanos contra las minorías religiosas del país.

«La comunidad internacional no puede continuar ignorando lo que está sucediendo en la India. No pueden mirar hacia otro lado ante tales atrocidades. Pedimos que se investigue a fondo esta brutal y sistemática persecución contra las minorías religiosa».

Mientras tanto, se insta a los medios y empresas de comunicación a tomar algunas medidas de manera inmediata, incluyendo:

  • Añadir más moderadores para abordar los problemas locales de discriminación, acoso y violencia.
  • Revisión de los algoritmos, de manera que aborden la deshumanización y la incitación de violencia contra las minorías religiosas en el sur de Asia.
  • Suspensión inmediata de las cuentas que difunden discursos de odio.

«Es realmente impactante la poca seriedad con la que estas plataformas y empresas tratan estos temas», añade uno de los autores del informe. «Deberían tratarlo con el mismo interés que si estos cristianos fuesen perseguidos en Estados Unidos o en Reino Unidos, porque creo que, en esos casos, la reacción sería diferente».

*Nombre cambiado por motivos de seguridad.