Los administradores de la cuenta de Twitter @/noconversion recientemente han publicado una fotografía, claramente manipulada, de Sonia Gandhi, presidenta del Partido del Congreso, también conocido como Congreso Nacional Indio (CNI). En el fondo de la imagen puede verse un volumen con el título mal escrito «Cómo convertir la India en una nación cristiana.»

Los administradores de la cuenta acusan a Sonia Gandhi de «evidente conversión [al cristianismo] y lavado de cerebro de las generaciones jóvenes

Por supuesto, el volumen que aparece en la imagen no existe y la fotografía, en la que se insertaron también una Biblia y una figura del Sagrado Corazón de Jesús, «es prueba del alcance del odio a través de falsa propaganda,» según declaraciones del presidente del Consejo Global de Cristianos Indios (CGCI) al medio AsiaNews.

La publicación en Twitter ha sido ya retirada.

También en Twitter los cristianos se han visto indirectamente involucrados en el desacuerdo entre los promotores de tratamientos ancestrales supuestamente curativos contra el Covid-19, y los contraataques de la Asociación Médica de la India.

El 25 de mayo un usuario aseguraba en un tweet que «el virus es una conspiración para convertir al país entero al cristianismo y que  así la gente se oponga al yoga y a [los tratamientos 'curativos' ancestrales].»

Esa misma tarde el tweet había recibido más de 3.000 me gusta y se había compartido más de 1.200 veces.


«Discriminación y odio»

¿Cómo ha ganado tracción la desinformación entre los nacionalistas hindúes como arma contra el cristianismo?

Un portavoz de apoyo a Puertas Abiertas supuestamente declara que «grupos [nacionalistas] extremistas hindúes que promueven el hindutva [movimiento nacionalista que relaciona la India con la religión hinduista] utilizan la desinformación y la propaganda en contra del cristianismo y de otras minorías religiosas

Explica que el nacionalismo radical hindú «tiene como objetivo que la India se convierta en un país [completamente] hinduista, donde minorías como musulmanes, cristianos y shikhs o bien se conviertan al hinduismo, o sean relegados a ciudadanos de segunda, o se les expulse del país

Irene Khan, actual enviada especial de la ONU para la protección del derecho a la libertad de expresión, ha dicho que la desinformación supone una amenaza real: «La desinformación ideológica y de identidad [religiosa] ha fomentado la discriminación y el odio contra minorías, migrantes y otras comunidades marginadas

En su informe al Consejo para los Derechos Humanos de la ONU, Khan concluye que la desinformación ha generado «tensiones étnicas o religiosas que a veces han culminado en violencia offline

El informe explica que la India ha firmado un acuerdo internacional que le obliga a ilegalizar «cualquier apoyo o difusión de odio nacional, racial o religioso que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia

Según fuentes de Puertas Abiertas, a pesar de la firma de India en el Pacto Internacional para los Derechos Civiles y Políticos, «los perpetradores de actos horrorosos de violencia contra cristianos, musulmanes y otras minorías actúan con impunidad y a menudo en complicidad con las autoridades locales