El Tribunal Supremo iraní se prepara para escuchar las apelaciones de dos casos resonados relacionados con cristianos de trasfondo musulmán, lo que obliga al Régimen a “asumir responsabilidades,” afirma un defensor del derecho [Article 18].

Han sido admitidas a trámite las peticiones de Homayoun Zhaveh y su esposa Sara Ahmadi, quienes el mes pasado empezaron a servir sus respectivas sentencias de dos y ocho años. Zhaveh, de 62 años, sufre Párkinson en estado avanzado.

El otro caso es el de Sam Khosravi y Maryam Falahi, que han sido condenados por “promover el cristianismo,” y amenazados con perder la custodia de su hija adoptiva de dos años.

“Solamente el saber que el tribunal con mayor peso en el país va a ser el que revise estas sentencias es algo que agradecemos,” declara Mansour Borji, director de defensa para Article 18.

“Porque incluso si estas apelaciones son rechazadas por el Tribunal Supremo, ya fuese ahora o en una futura apelación, esto significaría que el Régimen Iraní estaría obligado a hacerse responsable de estos veredictos injustos.

“Esto dejaría al Régimen sin argumentos; ya no podrían seguir argumentando que los cristianos tienen los mismos derechos que el resto de la población y que no existe persecución religiosa en Irán,” añade Borji

La semana pasada cuatro cristianos de trasfondo musulmán fueron interrogados en Dezful, al suroeste de Irán. La Comisión Estadounidense para la Libertad Religiosa Internacional ha publicado esta semana en su informe anual que las condiciones de libertad religiosa en Irán han empeorado en 2020 ya que “el gobierno ha incrementado la severa represión de minorías religiosas, y continúa exportando el extremismo religioso y la intolerancia.”

El informe asegura que “durante el año pasado un número de cristianos fueron arrestados, sufrieron abuso y fueron condenados a años de prisión,” añadiendo la recomendación de mantener a Irán en una lista de “Países Particularmente Preocupantes.”

Si el Departamento Estatal Estadounidense acepta esta recomendación, el Gobierno tendría suficiente base legal para sancionar a las autoridades iraníes.

El tratamiento que Irán da a la minoría cristiana, particularmente los conversos del islam, ha recibido críticas de la ONU. En noviembre, expertos de este organismo escribieron a las autoridades iraníes, y expresaron su preocupación por el sufrimiento de las minorías, incluso nombrando a los presos e instando al gobierno a proteger sus derechos.