Un informante condujo a los agentes a una casa en la capital, Teherán, donde un grupo de unos treinta cristianos se reunía la noche del pasado 30 de junio. 

Seis de los que figuraban en la orden de arresto fueron detenidos. Tres días después de su arresto, la familia del cristiano armenio-iraní Joseph Shahbazian, y las de cinco cristianos conversos llamados Reza, Salar, Sonya, y las hermanas Mina y Maryam, no habían recibido noticias de su paradero. 

Mientras tanto, sus casas en Teherán y en la ciudad de Karaj fueron registradas en búsqueda de literatura cristiana y otros materiales. Unos testigos dijeron a Article18 que los cristianos, así como algunos de sus familiares no cristianos, habían sido golpeados por los agentes. 

A los demás presentes en la reunión, entre los que se encontraban conversos recientes, se les dijo que proporcionaran información de contacto, que les dieran sus números de teléfonos y que esperaran ser llamados para ser interrogados. 

Otros cuatro cristianos cuyos nombres también estaban en la lista, fueron arrestados en sus respectivos hogares más tarde. Entre ellos hay dos hombres llamados Farhad y Arash, así como Malihe Nazari, de 46 años, una mujer casada de Teherán.

A la mañana siguiente, otros tres cristianos llamados Sohrab, Ebrahim y Yasser, fueron arrestados en sus casas en la ciudad de Malayer, a 400 km al suroeste de Teherán. Fueron puestos en libertad al día siguiente después de pagar una fianza de 30 millones de riales (unos 600 €).

Mientras tanto, el 21 de junio, siete cristianos conversos en Bushehr, una ciudad del suroeste de Irán, se enteraron de que un tribunal los había declarado culpables de "propaganda contra el Estado".

Los cristianos, entre los que se encontraban tres matrimonios, fueron declarados culpables de poseer materiales y literatura cristiana, lo que se consideró una prueba de actividades de evangelización. Fueron arrestados el 1 de julio de 2019 y habiendo salido bajo fianza, ahora se enfrentan a sentencias que van desde la prisión y el exilio, hasta restricciones de trabajo y multas. 

"Condenar a estas personas a prisión por su posesión de Biblias y símbolos cristianos es una clara demostración de que el Ministro de Relaciones Exteriores de Irán no cuenta la verdad cuando dice que 'nadie es encarcelado en Irán simplemente por sus creencias'", dijo el director de promoción de Article18, Mansour Borji.  

"Estas personas no han hecho nada que pueda interpretarse como 'propaganda contra el Estado' o 'actuar contra la seguridad nacional', sin embargo han sido tratadas de forma muy injusta". La comunidad internacional debe pedirle cuentas a Irán por este fallo judicial y muchos otros similares", dijo.

El converso cristiano Ebrahim Firouzi, que se encuentra en el exilio después de haber cumplido 6 años de prisión por sus actividades cristianas, dijo a VOA News que el exilio es una forma de acoso legal utilizada por el régimen para castigar a quienes no apoyan su programa. 

Firouzi fue enviado a vivir en la ciudad sureste de Rask por dos años en noviembre del año pasado. En diciembre, se añadieron once meses más a su pena debido a que las autoridades dijeron que había efectuado una salida no autorizada de Rask, cuando Firouzi se ocupó de algunos asuntos familiares.