A principios de este mes, Mithun Nath, líder de Bajrang Dal en el distrito de Cachar de Assam, amenazó a los hindúes con que serían castigados si visitaban a una iglesia durante la Navidad.

“Los hindúes serán golpeados. Los cristianos cerrarán las puertas de nuestros templos e iremos a divertirnos en sus iglesias. Yo condeno a esos hindúes. Necesitan que se les enseñe una lección”, dijo al comité de trabajo del grupo.

Él se refirió a un incidente en noviembre, en el que un grupo de estudiantes presuntamente cerró la entrada al Centro Cultural Vivekananda en Shillong, capital del estado de Meghalaya, de mayoría cristiana. Mithun Nath acusó a los cristianos de estar detrás del incidente.

“Ningún hindú tendrá permiso para visitar iglesias. Si alguno lo hace, Bajrang Dal tomará una represalia”, habría dicho Nath.

Unos días después, aclaró su declaración diciendo: “No los golpearemos pero definitivamente los detendremos. Hay formas de restringir. Podríamos hablar con ellos o empezar campañas de sensibilización”.

Él le dijo al medio de noticias indio ThePrint, que quería que los hindúes “mantuvieran el respeto propio”. Dijo, además: “No estoy en contra de los cristianos ni de celebrar la Navidad. Sólo le dije a la gente de mi religión que se respetaran a sí mismos”.

Los hindúes y las personas de otras religiones visitan iglesias que se encuentran en Assam y los estados cercanos durante la Navidad, para asistir al culto masivo de medianoche de Navidad y disfrutar las escenas del nacimiento.

Mientras tanto, la administración del distrito de Cachar ha solicitado a la policía que investigue el incidente y el “discurso incendiario” de Nath (PTI).

“Love Yihad”

La libertad religiosa ha estado en retroceso en la India en los últimos años. Dos años atrás, el país entró en el top 10 de la Lista Mundial de Vigilancia de Puertas Abiertas de 50 países donde es más difícil vivir como cristiano. A pesar de la pandemia del Covid-19, los ataques han continuado y las leyes contra la conversión en ocho de los estados de la India, que prohíben las conversiones religiosas forzadas, se utilizan frecuentemente como pretexto para acusar a minorías como los cristianos.

En el norte de Uttar Pradesh, un estado que no tiene una ley de este tipo de manera oficial, el gobernador ha emitido una ordenanza que dificulta los matrimonios interreligiosos y penaliza las “conversiones ilegales” (BBC). Los grupos nacionalistas hindúes han acusado a los hombres musulmanes de librar la “yihad romántica” o “yihad del amor” (Love Jihad, en inglés), secuestrando niñas hindúes y obligarlas a convertirse.

Los musulmanes y cristianos son las minorías más perseguidas en una India de mayoría hindú. “La mayoría de los cristianos son conversos y algunas veces enfrentan presión por parte de sus comunidades y familias, debido a su nueva fe”, dijo.

“Además de esto, ellos ahora corren el riesgo de que cuando se casen, sean acusados de convertir forzosamente a sus compañeros maritales. Esto sólo será una nueva herramienta para acosar a los cristianos.