Una congregación evangélica, de la provincia occidental de Aceh, en Indonesia, ha apelado a la Comisión Nacional de Derechos Humanos para tratar de poner fin a la discriminación que denuncian estar sufriendo. La iglesia, Gereja Kristen Pakpak Dairi, fue una de las 11 iglesias del distrito Singkil de Aceh, la única provincia de Indonesia gobernada por la Sharia, que fueron demolidas por extremistas islámicos y la policía hace cinco años.

En octubre de 2015, los islamistas de línea dura atacaron algunas de las iglesias, mientras que los residentes musulmanes instaron a la policía a derribar las que no estaban registradas oficialmente. La violencia provocó la huida de miles de personas a la provincia vecina, Sumatra del Norte.

Desde entonces, la iglesia ha estado celebrando reuniones en una tienda de campaña. Mientras esperan que el caso de la quema de su edificio se resuelva en el tribunal, recaudaron dinero y comenzaron a construir una casa para los pastores que servirán a la iglesia.

En una carta del 3 de septiembre, las autoridades les dijeron que detuvieran los trabajos de construcción porque la iglesia no había cumplido con las normas para la construcción de una casa de culto. Esto incluye la obtención de un permiso firmado por 140 miembros de la iglesia y 110 seguidores de otros credos.

"En un momento dado, (la iglesia) fue capaz de obtener el permiso de 110 personas de otra fe", dijo una fuente local a Puertas Abiertas. "Pero lo que sucedió después fue que, a estas personas, cuando asistían a la mezquita, se les dijo que, si no retiraban su apoyo, serían considerados infieles. Y que cuando murieran, no se oraría por sus cadáveres ni se los santificaría. Entonces retiraron su apoyo".

El jefe del comité de construcción, Saudan Berasa, dijo que la casa era residencial y por lo tanto no necesitaba cumplir los requisitos para construir una casa de culto.

"El gobierno considera que la casa perjudicará la armonía interreligiosa y tiene el potencial de causar un conflicto social", escribió Boas Tumangger, presidente del Foro por la Paz de Aceh Singkil Love, una asociación cristiana, en una carta a la Comisión de Derechos Humanos.

Según dijo a Puertas Abiertas, los miembros de la iglesia están decepcionados porque han estado celebrando sus servicios en tiendas de campaña durante los últimos 5 años, y el gobierno indonesio no parece preocuparse por su situación.

También dijo que están asustados y preocupados. "Hasta ahora hemos recibido dos advertencias para detener la construcción y una tercera carta llegará pronto", dijo. "Después de eso, las autoridades entrarán y demolerán la casa, y quienquiera que se defienda será considerado un rebelde y será encarcelado."