Joseph Shabazian, de 56 años, fue arrestado hace cuatro semanas en una serie de redadas en casas de cristianos en las ciudades de Karaj, Malayer y Tehran, la capital del país.

Otra cristiana conversa y madre de dos, Malihe Nazari de 46 años, también permanece detenida a la espera del pago de los 150.000 dólares de fianza.

La organización sin ánimo de lucro MEC definió la cuantía de 150.000 dólares como algo excesivo. Según esta ONG, la cantidad fijada es el doble de lo que anteriormente había sido la mayor cifra definida para liberar a una cristiana.

La familia de Shahbazian ha ofrecido dos de sus propiedades para cubrir la fianza, sin embargo, el precio de ambas propiedades no llega a alcanzar la cuantía necesaria para cubrir el pago, por lo que el juez debe decidir si aceptar o no la oferta.

Inicialmente, la fianza había sido fijada en 15.000 dólares y se había requerido que la familia lo pagase en efectivo, algo muy inusual.

“Puesto que no tenían esa cantidad, preguntaron si podían ofrecer una propiedad para cubrir el pago, algo bastante común en este tipo de casos, pero que les fue rechazado sin explicación ninguna”, comunicaba Artículo 18, una organización que lucha por la libertad religiosa en Asia Central. Cuando finalmente volvieron con la cantidad requerida por el juez, la cifra de la fianza se había multiplicado por diez.

Algunos cristianos que también fueron arrestados en la misma operación de redadas fueron liberados después de pagar una fianza de entre 40.000 dólares - 60.000 dólares.

“El gobierno utiliza un sistema de fianzas cuyo objetivo deliberado es el empobrecimiento de los cristianos perseguidos, lo que en muchos casos les obliga a salir del país. Este sistema también tiene como objetivo el enriquecimiento individual de las autoridades”, tal y como explicaba Puertas Abiertas en el informe de Irán de la Lista Mundial de la Persecución, la cual clasifica los 50 primeros países donde los cristianos sufren mayor persecución.