Aunque Vietnam ya está en el proceso de desescalada y muchos vietnamitas tienen la oportunidad de volver a la normalidad, la población de las zonas más pobres del país aún necesita del apoyo por parte del gobierno y de otras entidades no gubernamentales para sobrevivir al día a día.

“Vosotros sois cristianos, que Dios cuide de vuestras familias”, con esta frase las autoridades locales, que actúan como intermediarios entre el gobierno y la población en general, justificaron la decisión de no entregar los alimentos a 18 familias cristianas de la zona, a pesar de que tenían el mismo derecho que los demás a recibirlos.

Según un colaborador de Puertas Abiertas en el país:

“Estas familias son muy pobres. Trabajan y viven en la frontera con China, pero debido al Covid-19 no han podido seguir desempeñando su trabajo. Ellos intentan buscar la manera de poner comida en la mesa y de racionar lo poco que tienen. Cuando descubrieron que el gobierno iba a ayudar a las personas de su distrito se alegraron inmediatamente. Sin embargo, más tarde descubrieron que ellos no recibirían comida simplemente por el hecho de ser cristianos”.

Estas 18 familias, que en total son más de 105 personas, se encuentran en una situación de extrema necesidad. Puertas Abiertas, a través de sus colaboradores locales en el país, están en contacto con estas familias para proveer ayuda de emergencia y cubrir sus necesidades más inmediatas.