El informe bianual sobre la libertad religiosa elaborado por la organización Ayuda a la Iglesia Necesitada apunta que más de la mitad de la población mundial (51%) vive en alguno de los 26 países analizados donde existe persecución religiosa, aunque cabe aclarar que los Cristianos son minorías en la mayor parte de estos países.

El informe indica que “durante los dos últimos años grupos jihadistas se han consolidado en África Subsahariana, haciendo de la región un refugio para diversos grupos en más de 14 países, incluyendo los asociados con Estado Islámico y Al-Qaeda.”

Como resultado, “la creciente violencia jihadista se extiende desde Mali hasta Mozambique en África Subsahariana, hasta las Comoras en el Océano índico, y hasta las Filipinas en el Mar de China meridional.” La alta tecnología, en especial en China, también comienza a jugar un papel importante en la monitorización y coacción religiosa.

Investigadores de Puertas Abiertas han informado durante años de las atrocidades cometidas por algunos grupos islámicos extremistas asociados con Estado Islámico en países Africanos como la República Democrática del Congo, Nigeria y Mozambique.

Retórica llena de odio

Nigeria aparece por segunda vez en la lista de Países de Especial Preocupación publicada esta semana por la Comisión Estadounidense sobre la Libertad Religiosa Internacional. Esta lista, que recoge lo que la Comisión considera los peores vulneradores de la libertad religiosa, también incluye Burma, China, Eritrea, India, Rusia, Siria y Vietnam.

India fue añadida a esa lista el año pasado, y continúa ahí porque “las condiciones de libertad religiosa continuaron en tendencia negativa,” según la Comisión explica en su informe: grupos nacionalistas hindúes, alentados por las políticas y los comentarios de oficiales del Gobierno, han actuado con impunidad en su ataque contra minorías Musulmanas y Cristianas entre otras, a menudo empleando la violencia.

El informe añade que la desinformación y la retórica incitando a la violencia empeoró la situación: “La desinformación y la intolerancia han alentado actos de intimidación, abuso y violencia en masa en los últimos años, incluyendo numerosas instancias de violencia, especialmente contra miembros de la casta Dalit, contra musulmanes, cristianos, los Adivasi y contra otras comunidades religiosas.”

¿Demasiado pronto?

Sudán ha sido eliminado de la Lista Especial de Vigilancia de la Comisión gracias a significativos avances en la seguridad y protección de la libertad religiosa: “Si bien aún existen razones para precuparse por la libertad religiosa … las condiciones el año pasado no entraron dentro del baremo de la lista.

Puertas Abiertas ya ha advertido en otras ocasiones sobre el riesgo de relajar demasiado pronto la presión internacional sobre Sudán, que ocupa el decimotercer puesto en nuestra Lista Mundial de la Persecución junto con otros 49 países donde la vida para los cristianos resulta más difícil.