Un campamento de verano organizado por una iglesia en la provincia central de Henan fue interrumpido interrumpió el pasado mes de agosto cuando funcionarios del gobierno hicieron una redada en el lugar, acusándoles de estar llevando a cabo “actividades ilegales".

Por otro lado, la iglesia - casa del condado de Gushi fue acusada de organizar un evento religioso sin la aprobación del estado. Durante la redada, policías vestidos de civiles confiscaron propiedades personales y de la iglesia y llevaron al pastor y a su esposa a la comisaría.

Un miembro de la iglesia dijo que los oficiales sugirieron que habían actuado con información de un tercero, indicando que habían recibido "informes de la gente". Anteriormente, la Oficina de Asuntos Étnicos y Religiosos del condado de Gushi había anunciado una campaña de un mes contra las actividades religiosas "ilegales", alentando a los ciudadanos a participar. Se prometió que la información válida en forma de fotos, video o grabaciones de eventos religiosos entre el 20 de agosto y el 20 de septiembre sería premiada con 500 yuanes (62,50 euros).

En China, se consideran ilegales todos los lugares y actividades religiosos que no cuentan con la aprobación del Estado.

Un estudio realizado por el sitio web británico de tecnología Comparitech ha concluído que "China alberga 18 de las 20 ciudades más vigiladas del mundo y más de la mitad de las cámaras de vigilancia que se utilizan a nivel mundial".

"A medida que la red de vigilancia se vaya estrechando, los cristianos - particularmente aquellos que pertenecen a iglesias no registradas - encontrarán mucho más difícil reunirse incluso en pequeños grupos, no importa si es digitalmente o en el mundo real", indica Thomas Muller, analista de persecución de la unidad de Investigación de Vigilancia Mundial de Puertas Abiertas.

Puertas Abiertas ya ha venido advirtiendo que el aumento de la vigilancia digital, incluyendo el uso de la tecnología biométrica y la inteligencia artificial, ejercerá más presión sobre los cristianos y otras personas consideradas como una amenaza para aquellos que están en el poder.