El gobernante de la región, Manohar Lal Khattar, comentó que ese tipo de legislación es necesaria debido a los casos de conversión forzada que se han denunciado. Manohar continuó diciendo que todos los ciudadanos tienen derecho a cambiar de religión, siempre y cuando no sea de manera fraudulenta, forzada o mediante coacción. También ha anunciado la creación de juntas locales cuyo objetivo será proteger los recursos religiosos hindúes en zonas donde los seguidores de esta religión sean minoritarios.

De acuerdo con el censo realizado en el 2011, la población de Haryana es mayoritariamente hindú (87.46%) con un porcentaje de musulmanes del 7.03% y de cristianos del 0.20%.

“Las leyes anti-conversión fueron introducidas para minimizar las conversiones forzadas” según mostraba un informe presentado en 2019 por Puertas Abiertas. “A pesar de este propósito inicial, no existe ninguna evidencia de que las minorías religiosas utilicen este tipo de métodos para convertir a personas. Además, estas leyes anti-conversión en la mayoría de las ocasiones se utilizan marginar y abusar de estas minorías religiosas”.

Ahora mismo 9 de los 29 estados de India han implantado esta legislación.

Recientemente, los cristianos del estado oriental de Jharkhand han sido acusados de utilizar el confinamiento debido al Covid-19 para incrementar sus actividades de conversión. “El grupo que nos quiere incriminar no tiene pruebas para apoyar sus acusaciones”, comenta el padre Anand David Xalxo un líder cristiano. “Han sido ineficientes (el gobierno) a la hora de ayudar al pobre y al necesitado durante este tiempo tan difícil y cuando la iglesia se involucra en el trabajo de ayuda de primera necesidad de forma tan altruista se ofenden. En vez de lanzar falsas acusaciones deberían trabajar y colaborar en esta situación”, denuncia Anand.

India es el 10º país en la Lista Mundial de la Persecución que clasifica los 50 primeros países donde ser cristiano es más difícil.