El Gobierno del estado de Assam, en el noreste de India, dice que ya no va a financiar las escuelas dirigidas por clérigos musulmanes, las llamadas madrazas, un desarrollo que, afirman los observadores, debería ser una llamada de atención a las escuelas cristianas.

La enseñanza del Corán no puede ocurrir a costa del dinero del Gobierno. Si tenemos que hacerlo, entonces también deberíamos enseñar tanto la Biblia (de los cristianos) como el Bhagavad Gita (de los hindúes). Queremos traer uniformidad y detener esta práctica”, dijo Himanta Biswa Sarma, ministro de Educación de Assam, citado por el medio de comunicación católico International LaCroix.

El Partido Bharatiya Janata, que gobierna la India, pero también dirige el Gobierno estatal en Assam, el cual es un tercio musulmán, ha dicho que esta decisión se ajusta a la constitución secular del país y a la separación del estado de la religión. La decisión también iba a poner fin a los partidos políticos que ofrecen beneficios a los grupos religiosos para así obtener votos.

Sin embargo, aquellos que se oponen a la decisión señalan cómo el partido ha estado impulsando una agenda pro hindú, incluso en el sector de la educación. De hecho, bajo el mandato del actual primer ministro Narendra Modi, los nacionalistas hindúes se han vuelto más vocales y activos a la hora de atacar a las minorías musulmanas y cristianas.

El Gobierno de India está tratando de cambiar la libertad de la que cada religión disfrutaba”, dijo una colaboradora de Puertas Abiertas en India, llamada Heena. “Según la constitución, cada religión podía organizar sus servicios y rituales. Además, ellos disfrutaban de privilegios tales como financiación gubernamental para la educación, donde instituciones como las madrazas eran reconocidos proveedores de educación primaria”.

Heena dijo que el desarrollo en Assam es una señal de advertencia. “Parece que las minorías religiosas van a dejar de recibir ayuda gubernamental para sus escuelas. Y creo que vamos a ver más decisiones como esta por parte del Gobierno, introduciendo nuevas medidas estrictas por distintas razones”, dijo la socia de Puertas Abiertas en India.

Mientras tanto, el mes pasado, algunos obispos y funcionarios católicos del estado de Kerala, en el suroeste del país, llevaron a cabo un día de ayuno de comida y agua para protestar contra las violaciones de los derechos constitucionales de las escuelas cristianas, según informó UCAN (Union of Catholic Asian News).

El arzobispo Calist Soosa Pakiam de Trivandrum, dijo que el gobierno “restringe nuestros derechos como minoría religiosa para dirigir instituciones educativas mediante órdenes arbitrarias y enmiendas a las leyes existentes”.

Según dijo también el arzobispo Pakiam, aquellos que forman parte de las protestas dijeron que el Gobierno ha tratado de interferir con el nombramiento de maestros. Además, en los últimos 5 años, más de 3.000 maestros subvencionados por el Estado no han recibido su salario.

Cabe destacar que, de las 13.000 escuelas en Kerala, unas 5.000 son dirigidas por la iglesia católica. Más de la mitad de ellas dependen de la financiación del Gobierno para pagar los salarios de algunos maestros.