Dos pastores de ciudades costeras sureñas de Kenia fueron asesinados durante el fin de semana.

Charles Mathole, un líder de la Iglesia del Espíritu Redimido de Mombasa, en Mtopanga, fue hallado sin vida en la iglesia la mañana del domingo del 20 de octubre, con un disparo en la cabeza y con su biblia en el regazo. Un miembro del coro dijo que parecía que había estado preparando el sermón del domingo cuando le dispararon.

En Kilifi, a unos 60 kilómetros al norte de Mombasa, el cuerpo de un pastor de las Iglesias Pentecostales del Este de África, Ibrahim Kithaka, fue hallado entre unos arbustos cerca del centro de negocios de Madamani en Vitengeni, según informaron miembros de su iglesia.

Ambas muertes han ocurrido días después de que Mombasa viviera la peor protesta de los últimos años, a causa del asesinato de un imán, Ibrahim Rogo, cuando iba en su coche. Todo sucedió días después del atentado en el centro comercial West Gate.

Los amotinadores que protestaban por la muerte del sheik, quemaron la Iglesia del Ejército de Salvación de Kenia, además de acabar con la vida de cuatro personas.

Un pastor, cuyo nombre no mencionaremos por motivos de seguridad, le comentó a World Watch Monitor que el ambiente sigue tenso tras el asesinato del Sheik Rogo y sus tres acompañantes.

"Todos los pastores recibimos mensajes de texto con amenazas, pero desde el asesinato del sheik todo ha empeorado. Los mensajes de texto que llegan de un número desconocido dicen: Prepárate, vamos a por ti." "Hemos informado a la policía pero no han arrestado a nadie," comenta el pastor.

Otro pastor nos cuenta que los líderes musulmanes incitaron abiertamente a los jóvenes, durante las semanas anteriores, para que atacaran a los cristianos.

"Abusan de nosotros cruelmente," dice el pastor. "Lo denunciamos ante el jefe de la policía, el cual prometió prohibir la reunión, pero no lo hizo. También oímos rumores de que los extremistas tienen planeado destruir 5 iglesias concretas. No sabemos cuáles serán, pero también hemos informado a la policía."

El 21 de octubre los pastores del Forum Eclesiástico de Mombasa, hicieron una declaración pública en la que pedían al gobierno que aumentara las medidas de seguridad.

"El Forum Esclesiástico de Mombasa declara categóricamente que ningún ataque a los cristianos o a sus líderes, impedirá que sigan adorando ni les apartará de su derecho a tener libertad de religión. A los responsables de estos crueles ataques, os declaramos que no vamos a ser intimidados y que continuaremos alabando a nuestro Señor en nuestras iglesias" dijo el arzobispo Wilfred Lai, presidente del Forum Esclesiástico de Mombasa.

Vincent Kibaara, inspector adjunto de la policía, dijo que el pastor Kithaka estaba en proceso de abrir una Iglesia en Muryachakwe en la zona de Kilifi y cree que fue atacado de regreso a su casa.

El jefe de policía informó que están buscando a dos niños que fueron vistos con él antes de ser asesinado. "No tenemos ninguna pista, pero estamos buscando a dos niños con los que se le vio por última vez. Estoy seguro que podrán darnos pistas sobre este asesinato", dijo el señor Kibaara.

El gobernador de Kilifi, Amason Kingi y el subgobernador del condado, Teddy Mwambire, le pidieron al jefe de la policía de Kilifi, James Kithuka, que hiciera limpieza en su departamento y se dedicara a luchar contra el crimen. El capitán actual del condado de Mombasa, Mohamed Salim, dijo que la policía está investigando los incidentes y pidió paciencia.

Kenya, con una mayoría cristiana del 85%, ha sido un país de poca tensión interreligiosa. Sin embargo esto ha cambiado en los últimos años.

Uno de los motivos es que el ejército de Kenia está actuando en Somalia desde octubre de 2011. El grupo de extremistas radicales Al-Shabaab, juró atacar Kenia hasta que sus tropas se marcharan del país.

Durante el ataque al centro comercial West Gate de Nairobi, se pudo ver a los terroristas obligando a los rehenes a recitar la oración islámica. Los que no la supieron fueron declarados "kafirs" o no creyentes, y fueron asesinados. Entre ellos también se encontraban musulmanes.

En las cintas de grabación del centro, se pudo ver a los terroristas orando dentro del centro comercial después de haber matado 67 personas, entre ellas niños y mujeres, además de herir a otras 200.

Los líderes de las iglesias de Kenia junto con los líderes musulmanes condenaron el atentado. Hicieron un llamado para no dejar que la religión dividiera el pueblo. El ex presidente del país apoyó esta campaña, diciendo que el islam es una religión pacífica y nunca aprueba el matar, por lo tanto los asesinos actuaron como terroristas y no musulmanes verdaderos.

La campaña de Al-Shabaab se ha notado en muchas iglesias y en Kenia en sí. Muchas iglesias tienen inspecciones de seguridad. El ataque al centro comercial ha aumentado el deseo de vencer la batalla contra Al-Shabaab. Mientras que el grupo terrorista exige que Kenia retire sus tropas de Somalia, el presidente Uhuru Kenyatta ha declarado que el ejército de Kenia permanecerá en Somalia hasta que el país "ponga orden en su casa".

Sin embargo, existe otro panorama para los cristianos del noroeste de Kenia. La tensión es mayor desde antes de que Al-Shabaab cruzara la frontera.

Según los resultados dados por analistas, estos ataques tienen el fin de eliminar a los cristianos del noroeste de Kenia. Tras estos ataques se encuentra una agenda islamista cuyo fin es independizar esta región del país.

En febrero de este año, dos pastores fueron atacados por dos desconocidos. Abdi Welli e Ibrahim Makuny recibieron varios tiros de dos desconocidos. El primero falleció y el segundo fue herido.

Ambos pastores eran líderes de la Iglesia Pentecostal del Este de África, en Garissa al norte de Kenia.

Kenia ocupa el nº. 40 en la Lista Mundial Persecución de Puertas Abiertas, donde están recogidos los 50 países donde ser cristiano cuesta más.

"Kenia está siendo oprimida cada vez más por la hostilidad hacia los cristianos" informan en la lista "Miles de somalíes continúan cruzando la frontera con Kenia debido a la situación del país, lo cual causa mucha inestabilidad. Entre ellos se infiltran miembros de movimientos islamistas radicales que van extendiendo su visión de islam, y es en estos lugares donde los cristianos sufren persecución".