La policía informa que, pese a los continuos esfuerzos del gobierno para restaurar la paz, al menos doce personas fallecieron, tras varias explosiones acaecidas en la zona cristiana, Sabon Gari, del estado de Kano, al norte de Nigeria.

Ningún grupo ha reivindicado la autoría de los hechos que tuvieron lugar el pasado 29 de julio, pero se cree que la ilegalizada y violenta organización islámica, Boko Haram, puede ser la responsable de estos ataques. El número oficial de víctimas es cuestionado por algunos vecinos.

No se tiene constancia de represalias. Cuerpos de seguridad mantienen la zona bajo control.

Sin embargo, el gobierno federal ha dado un tiempo adicional de dos meses al Comité Presidencial para el Diálogo y la Paz en el Norte de Nigeria, para conseguir traer la armonía a las áreas del norte del país.

El Presidente del comité y Ministro de Asuntos Especiales, Kabiru Tanimu Turaki, quien anunció el martes la prorroga de los dos meses, lamentó las explosiones, y expresó su desacuerdo con aquellos que no buscan el bien del país, y se empeñan en prolongar la situación de inseguridad en el norte de Nigeria.

El estado de Kano, es el centro neurálgico del comercio del norte de Nigeria, tiene una población de mayoría musulmana, pero la zona de Sabon Gari está habitada principalmente por cristianos procedentes del sur del país.

En marzo, Boko Haram se atribuyó la autoría de los ataques suicidas en un aparcamiento de autobuses en este mismo distrito, en el que murieron al menos 22 personas.

El portavoz militar, el capitán Ikedichi Iweha, confirmó el incidente y dijo que las investigaciones preliminares ya están en marcha.

Michael Tobias Idika, Presidente de Ohanaeze Ndigbo (grupo cultural de nigerianos del sureste del país residentes en Kano), emitió un comunicado notificando que los terroristas habían atacado la zona de Sabon Gari aproximadamente a las 21:30, que hubo diferentes explosiones, y fueron detonadas casi simultáneamente, afectando a varias casas .

"En el número 41 de la calle New Road se encuentra la Iglesia Cristiana Pentecostal, también fue bombardeada durante la celebración de la reunión aquella noche", declaró Idika. En contraste con las declaraciones de la policía en las que se confirmaba que el número de víctimas mortales ascendía a 12, Ohanaeze aseguró que los fallecidos en la calle New Road eran 39 y 6 en la calle Igbo/Enugu, el número de heridos no lo pudo determinar.

El grupo cultural Ohanaeze había solicitado una mayor seguridad en el norte de Nigeria.

El gobernador del estado, Rabi’u Musa Kwnkwaso que visitó el lugar de los hechos, condenó los atentados, describiéndolos como devastadores y un ataque a la totalidad de país.

"El ataque a Sabon Gari, es un ataque a Nigeria, porque tanto musulmanes como cristianos han sufrido en él. Personas de diferente origen étnico, o bien han perdido la vida o están heridos de gravedad", declaró Kwnkwaso.

El organismo que agrupa a los musulmanes en el norte, el Jama’atu Nasril Islam (JNI), hizo un llamamiento para llevar a cabo, lo que denominaron como, un gran proyecto para impulsar por todo el norte de Nigeria, y por extensión por todo el país, una crisis profunda.

En una declaración realizada por el Dr. Khalid Abubakar Aliyu, Secretario General del JNI, se preguntaba porqué no ha disminuido, especialmente en el norte del país, el asesinato de personas inocentes: "Condenamos enérgicamente todo tipo de actos inhumanos e impíos, e igualmente hacemos un llamado a la calma y la moderación. Tal y como lo hemos hecho siempre en nuestras oraciones, por nada del mundo, la intención y/o motivación de los autores de estos actos despreciables, tendrán éxito, insha’Allah (si Dios quiere).’’

Durante la celebración de un foro informativo, la organización socio-política del área del norte, "Arewa", pidió a aquellos que se encuentran detrás de los ataques que depusieran las armas por el interés del país.