Al menos cuatro iglesias católicas fueron atacadas el pasado mes, cuando una reunión para conmemorar el aniversario de las protestas por conseguir mayor igualdad se volvió violenta.

Una de ellas fue la Iglesia de La Asunción, en la capital Santiago, que fue completamente quemada. Entre tanto, la iglesia de San Francisco de Borja sufrió daños por incendio, además de ser saqueada. Una iglesia católica en la ciudad norteña de La Serena y en la localidad costera de El Tabo también fueron víctimas del ataque.

De acuerdo con un reporte del noticiero católico Angelus, una de las imágenes más virales en redes sociales fue la de una mujer con una máscara de gas, posando en frente del pulpito en llamas y haciendo un signo de victoria con sus dedos.

El Observatorio para la Libertad Religiosa en Latino América (OLIRE) apunta que las iglesias en Chile ya han estado en la línea de fuego en el pasado. Acorde con la Base de datos de incidentes violentos, son más de 40 los ataques que se han registrado en las iglesias chilenas desde 2017. La parroquia La Asunción también fue saqueada durante las protestas del año pasado.

Según un comunicado emitido por el Observatorio, la iglesia está siendo atacada porque es vista como parte de los problemas que vive el país.

"A pesar de que las protestas en Chile tienen un carácter antigubernamental, la actitud de rechazo hacia la Iglesia responde en parte al concepto de que la Iglesia, en su búsqueda de oportunidades para dialogar y crear alianzas con el gobierno, también es responsable de las desigualdades sociales y la violación de los derechos humanos, especialmente de las mujeres", versa el comunicado.

"Puertas Abiertas condena los ataques contra las iglesias en Chile y hacemos un llamado al Gobierno para garantizar que se defienda el derecho a la libertad religioso o de creencias", dijo un portavoz de Puertas Abiertas. "Chile forma parte del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en el que está incluido el derecho de las personas a la libertad religiosa, por lo cual el estado está legalmente obligado a respetarlo. Cualquier ataque a esta libertad es un ataque a una sociedad próspera y debe ser monitoreado y abordado lo antes posible", agregó.

Nueva constitución

Chile se encuentra en una encrucijada. Una semana después de las manifestaciones, los votantes aprobaron en un referéndum la redacción de una nueva Constitución para sustituir la antigua constitución de la época de la dictadura militar de Augusto Pinochet.

"Hacemos un llamado a que la protección total de la libertad de religión o creencias esté consagrada en cualquier nueva Constitución", indicó el anteriormente mencionado portavoz de Puertas Abiertas. "La libertad religiosa debe protegerse tanto en palabra como en la práctica, lo que incluye proteger por igual los derechos de quienes profesan una religión y de quienes no", apuntó.

Por su parte, el Observatorio para la Libertad Religiosa en Latino América (OLIRE) , señaló que "incluso con una nueva constitución, el respeto por las libertades humanas no puede garantizarse absolutamente, ya que una gran parte depende también del grado de tolerancia y respeto por parte de la sociedad. Por eso, preocupa el creciente grande de violencia de un sector de la sociedad chilena contra los lugares de culto en el país".