Supuestos soldados de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF, siglas en inglés) han matado brutalmente al menos a 33 personas durante el fin de semana en la ciudad de Beni, en la provincia de Kivu Norte, al este de la República Democrática del Congo.

Los medios informaron de la muerte de 15 personas, pero fuentes locales dicen que murieron muchos más. Al menos 27 de los muertos en el ataque, que ocurrió la tarde del sábado, eran cristianos. "Incluyeron a motociclistas, a sus clientes y a algunos agricultores. Todos eran de diferentes denominaciones", dijo un pastor local a Puertas Abiertas.

ADF es un grupo rebelde islámico que se originó en Uganda y ha operado en la región desde 1995. Han sido culpados de cientos de muertes de civiles en los últimos cuatro años. Aunque se disputan su agenda expansionista islámica, el grupo ha estado vinculado con el grupo extremista islámico somalí Al Shabaab. El grupo a menudo secuestra personas y los escapados también han testificado de ser sometidos a islamización forzada mientras estaban en cautiverio.

Un superviviente del ataque dijo que los atacantes, vestidos con uniforme militar, entraron en el barrio de Paida alrededor de las 5 de la tarde. Los lugareños pensaban que eran fuerzas del Gobierno que venían a protegerlos, pero reunieron a los transeúntes y les dijeron que esperaran al lado de la carretera antes de masacrarlos, justo antes de las 8. Dispararon a todos los que intentaron huir. Desde allí, el grupo también persiguió y mató a otros civiles que intentaban huir del vecindario.

A principios de la semana, el martes 18 de septiembre, otro grupo de atacantes asaltó a una mujer cristiana de unos 40 años en la aldea de Kokola, a 34 km al noreste de Beni. Cuatro de sus nietos sufrieron heridas, mientras que otros cuatro permanecen desaparecidos, dijo un líder de la iglesia en Eringeti a Puertas Abiertas. La mujer había regresado al pueblo solo dos meses antes del ataque con la esperanza de volver a sus labores agrícolas, ya que el área había estado relativamente tranquila.

La mujer, cuyo nombre no se ha proporcionado, era miembro de la iglesia Communauté Evangélique au Centre de l'Afrique (CECA20), iniciada por AIM.

El lunes, la población local salió a las calles de Beni para protestar por los asesinatos sin sentido de civiles. Acusaron al ejército local de ser cómplice de los asesinatos por inacción. El último ataque en Beni ocurrió a más de 1 km de un campamento del ejército, pero los soldados solo llegaron después de que los atacantes se hubiesen ido. CEPADHO, una organización local de la sociedad civil, ha pedido tres días de duelo en toda la provincia de Kivu Norte.

Población en el funeral de las víctimas del ataque ocurrido en 2016.